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Ciencias Sociales

Tema 1. La concepción del espacio geográfico. Corrientes actuales y metodología del trabajo geográfico

Introducción: evolución de la geografía

Si consideramos a la Geografía como ciencia de la Tierra, podemos afirmar que es una de las ramas más antiguas del saber humano. En la antigüedad este saber era un conjunto, pero poco a poco se fue desarrollando una geografía descriptiva que permitió un mayor conocimiento de países y culturas diferentes. Durante el período Romano la cartografía tuvo un gran desarrollo pues servía para la planificación militar y conquista de tierras.

En la Edad Media la Geografía sufrió un estancamiento, como consecuencia de la decadencia en todos los campos del conocimiento, únicamente se copia a los clásicos. Sólo cabe destacar el mundo árabe.

En el siglo XIX aparecen los denominados “padres de la Geografía Moderna”, Humboldt y Ritter. Sus ideas fueron fundamentales para la configuración de la geografía, sobre todo en Geografía Física.

Será en la segunda mitad del S. XIX, cuando realmente se produzca el nacimiento de la Geografía Moderna, con el desarrollo de la cartografía como instrumento esencial de trabajo. También se organizaron en este momento los Servicios Oficiales de Estadística. Se impone la enseñanza de la Geografía en las Universidades, lo que permite interactuar con otras ciencias. La primera Sociedad Geográfica se fundó en París (1821), la segunda en Berlín (1827) y la tercera en Inglaterra (1831). Aparecen también en este momento las Escuelas Geográficas Nacionales (británica, norteamericana, francesa…). Sin olvidar la labor de divulgación de las Revistas de Geografía, que ya existían desde el S. XVII.

La concepción del espacio geográfico

Definición de Geografía

Definir la Geografía es una tarea complicada, pues cada geógrafo (según su escuela) tiene una visión distinta de la misma. Etimológicamente puede entenderse como la ciencia que tiene por objeto la descripción de la tierra. Para George Viers, es la ciencia de la organización del espacio terrestre, parte de los paisajes que analiza y clasifica. Para Dolfus, lo importante es estudiar los modos de organización del espacio terrestre, así como la distribución de las formas y de las poblaciones sobre la Tierra.

El espacio geográfico es el objeto de estudio de la Geografía y se caracteriza por la existencia de una combinación dinámica, por consiguiente, inestable, de elementos geográficos diferenciados que actuando dialécticamente unos sobre otros hacen del mismo un conjunto indisociable que evoluciona en bloque. Los elementos que constituyen la estructura geográfica de la Tierra, variarán según la zona en la que nos encontremos. Podemos diferenciar elementos aislados que los podemos agrupar en dos grandes áreas:

Elementos físicos: clima, relieve, suelos, vegetación, circulación hídrica, océanos, mares.

Elementos humanos: agricultura, ganadería, hábitat rural y urbano, industria.

La concepción del espacio geográfico como objeto de estudio de la geografía es un problema que va a surgir con Peter Hagget, quién trata de unificar la geografía como una ciencia y necesita buscarle un objeto de estudio propio. Para Hagget, los principales componentes del espacio geográfico, son los nodos, las redes, las jerarquías, los flujos y las superficies. El espacio funciona como un dato del proceso social. Los conjuntos espaciales están compuestos de dos componentes en permanente interacción: la configuración territorial y la dinámica social. La primera atiende a la disposición de los elementos naturales y antrópicos sobre el territorio. La segunda está integrada por un conjunto de variables económicas, culturales y políticas que dan significado a unos valores específicos del medio técnico creado por el hombre, es decir, a la configuración territorial.

Tipología de espacios

Tradicionalmente la geografía había trabajado con el “espacio absoluto”, aquel que definieron Newton y Euclides, tridimensional, con él se trabajó en todos los saberes hasta los años 40-50. Este es el espacio en el que vivimos, donde los objetos tienen localizaciones exactas referidas a las tres coordenadas que lo componen, en el que las distancias son fijas y se miden en términos absolutos y permanentes, aquí las localizaciones son únicas, es el espacio de los mapas, que son su representación gráfica.

La Geografía Cuantitativa o Nueva Geografía, no va a aceptar este espacio, que será sustituido por el “espacio relativo”, que fue definido por Einstein. El espacio absoluto tenía tres dimensiones, el espacio relativo es un espacio de n dimensiones, de un número indeterminado; en el espacio relativo, las distancias no son absolutas, ya que están determinadas por la actividad o características de los objetos. Tampoco existen localizaciones absolutas o estáticas, están en continuo movimiento, en función de las características del objeto. Por último, el espacio relativo no es independiente de los objetos, sino que se define permanentemente en función de los objetos que lo conforman, si los objetos del espacio cambian, el espacio también cambia. Estamos hablando en definitiva de un espacio abstracto que está por encima del espacio absoluto y que es en el que vivimos.

A partir de este nuevo concepto de espacio se insistirá mucho (sobre todo Harvey) en identificar cuáles son los sistemas de coordenadas más adecuados para un fin geográfico dado.

Cuando se asume el espacio relativo, los estudios cambian y a partir de ese momento lo que se estudia son las relaciones entre los objetos, “los flujos”, y no sólo la distribución de los mismos. Sólo así entenderemos la distribución de los mismos y podremos dar localizaciones, que nunca serán fijas.

Se trata de un espacio nuevo que oculta algunas cosas, en el espacio absoluto todo estaba claro, mientras que, en el relativo, al tener n coordenadas se puede trabajar con un grupo de objetos impuestos por n variables. Se corre el riesgo de que en este espacio existan variables ocultas que puede que no formen parte de esos objetos pero que definen el comportamiento de éstos.

A partir de la aceptación de las definiciones de espacio que venían funcionando, Perroux, a finales de los 70, introduce un nuevo concepto de espacio al considerar que el espacio en el que trabaja es abstracto y no cartografiable, a partir de ésta definición del concepto de espacio él va a definir distintos tipos de espacios:

  • Un espacio geoeconómico, que es el espacio de los geógrafos, absoluto y para él, banal, que existe pero que no es importante científicamente.
  • Un espacio económico, dentro de éste distingue dos tipos:
    • El espacio económico homogéneo→ que surge de las relaciones entre los objetos económicos del mismo tipo.
    • El espacio polarizado→ es aquel que surge por la existencia de un polo económico que genera toda una serie de fuerzas y de relaciones centrífugas hacia el exterior, que tienen capacidad de innovación y de definir un espacio. Éste espacio sirve de base para que los geógrafos creen el concepto de espacio funcional. Tendrá muchas repercusiones en economía. Por ejemplo, es el que se utilizó para el desarrollo de la política económica de los “polos de desarrollo”.

Corrientes actuales del pensamiento geográfico

Tendencias clásicas del pensamiento geográfico

Geografía preclásica

Distinguimos dos tendencias fundamentales:

La tendencia cosmográfica

Aquí la Geografía está orientada a las ciencias físico-matemáticas. La Tierra se estudia como un componente más del universo debido a la influencia de la cosmología. Esta tendencia se inicia con Ptolomeo y perdurará hasta el S. XIX.

La tendencia corográfica

La Geografía se entiende como una ciencia destinada a la descripción de los lugares. Estrabón subrayó en su famosa obra “Los prolegómenos” la finalidad práctica de los estudios que se hacían de la Tierra, sobre todo de cara a los propósitos del Estado en aquellos momentos, y la conexión que existía entre el hombre y el medio en que vive, y como ésta relación debía ser un punto fundamental de la geografía.

En el S. II d.C. con Ptolomeo aparece la concepción de la Tierra como centro del Universo. Con Ptolomeo vamos a llegar hasta el Renacimiento, época en la que la geografía va a experimentar importantes transformaciones. A partir del S. XVII, van a aparecer nuevas tendencias: 1.- La Geografía Astronómica. 2.- La Geografía Física. 3.- La Geografía Política o Civil. Destaca la influencia de la teología y de sus ideas en los geógrafos. Esto producirá que ante todo lo inexplicable se recurra a la voluntad de Dios. Esta tendencia se prolongará hasta el S. XIX. Debemos citar a Bernardo Varemius cuyas obras “La Geografía General” o “La Geografía Espacial” son consideradas como precursoras de la Geografía Moderna.

  1. Es el primero que hace una sistematización de los conocimientos que se poseían del planeta.
  2. El primero que hace una distinción de forma clara entre geografía general y espacial, regional o humana.
  3. Con respecto al método, insiste en introducir las matemáticas para explicar los hechos de la realidad, hay que aplicar leyes y tener un apoyo cartográfico.
  4. Es el primero que da un carácter aplicado a la geografía.

El pensamiento geográfico a partir del s. XIX

Humboldt y Ritter

A mitad del S. XIX con el triunfo definitivo del racionalismo y de la Revolución Burguesa aparecen Humboldt y Ritter, que estarán entre los últimos científicos generalistas y sentarán las bases de la geografía científica. También surge con fuerza por estos años el romanticismo, que valora lo subjetivo sobre lo objetivo. Coinciden en señalar la insuficiencia de la geografía descriptiva. Consideran que la Naturaleza en su conjunto constituye una unidad armónica que se asienta sobre la existencia de un orden de tipo natural que es quien define el funcionamiento general de ese todo armónico. Buscan las leyes explicativas de ese orden natural para una vez halladas saber el porqué de ese todo armónico que es la Naturaleza. Aun cuando buscan lo mismo, usan vías distintas:

Humboldt → Era un naturalista en sentido estricto, considera como posibles los vínculos entre naturaleza muerta y seres vivos. Su pretensión es estudiar el cómo de la distribución de esos seres vivos sobre la superficie terrestre, para después descifrar a través de su distribución los mecanismos internos que explicarían la armonía general de la Naturaleza. En su obra “Cosmos” sigue una metodología nueva, basada en el análisis comparativo y en la perspectiva histórica.

Ritter → Tuvo una pretensión general parecida. Para explicar la existencia de ese todo se ciñó a las relaciones entre el sustrato natural y el hombre, entendiendo que el sustrato natural era “el teatro de la actividad humana”. De ahí que prestara una atención preferente a los aspectos sociales y a los procesos históricos. Utiliza una metodología más exacta que Humboldt en su obra “Erdkunde”.

Ambos mueren en 1859 sin discípulos importantes por lo que tras su muerte se produce un estancamiento. El nacimiento de la Geografía Científica Clásica no se producirá hasta 25 años después.

Las Corrientes ambientalistas y posibilistas

A lo largo del S. XIX van a tener lugar toda una serie de acontecimientos que, junto al trabajo de Humboldt y Ritter van a posibilitar el nacimiento de la Geografía Moderna hacia 1870:

  • Desarrollo de la Cartografía. Es el primer paso y fundamental, ya que la cartografía se presenta como el documento esencial de trabajo.
  • Institucionalización de la enseñanza de geografía. Aparecen escuelas Geográficas Nacionales y se da impulso en la Universidad con el fin de formar al profesorado de estas escuelas. La Universidad le va a permitir acercarse a otras ciencias, lo que conlleva enriquecimiento de las técnicas y de los profesionales. También se imparte geografía en el ámbito escolar.
  • Aparición de las sociedades geográficas. Éstas tuvieron gran penetración en el entramado social. Tenían unos objetivos amplios y variados, pero posteriormente fueron tomando un carácter más científico. En general estaban muy ligadas al colonialismo europeo y funcionaban con el apoyo de los diferentes gobiernos europeos.
  • Divulgación de revistas de geografía. Ya existían desde el S. XVIII, y de los congresos internacionales que servirán para reafirmar los planteamientos del pensamiento geográfico de la época.

El ambientalismo

Hacia 1875-80 se puede considerar que se ha consolidado el pensamiento racionalista. En este contexto tiene lugar el nacimiento y triunfo del pensamiento positivista. En este contexto nace la geografía clásica y la tendencia del ambientalismo. Estos planteamientos positivistas van a tener su representación en el pensamiento científico que debe conceptualizarse a partir de unos principios generales básicos:

  • El monismo metodológico: existe un único método de conocimiento científico: el inductivo causal.
  • Preeminencia de las Ciencias Naturales: Todos los campos del saber deben tomarlas como ejemplo.
  • La misión última de la ciencia es intentar explicar las normas generales que definen su campo de trabajo.

La misión del ambientalismo será estudiar las distribuciones en el espacio y las interacciones entre los fenómenos físicos y humanos. Para llevar a cabo éstos dos objetivos deben utilizar la metodología inductiva causal y a partir de ella descubrir las normas generales que expliquen la relación del hombre con la Naturaleza y su distribución en la superficie terrestre.

Al estudiar la relación hombre-medio, se va a llegar a la conclusión de que quien marca las pautas es el medio. El hombre está determinado por la Naturaleza.

Los geógrafos se dan cuenta de que el método inductivo causal da buenos resultados al analizar el medio natural pero muy malos cuando estudia al hombre, lo que supone un riesgo de ruptura en la Geografía pues sólo se considera ciencia la Geografía Física. Se recurre al pensamiento evolucionista de Darwin para garantizar la unidad de la Geografía, las leyes evolucionistas además apoyan mucho más el determinismo natural en Geografía.

El ambientalismo alcanza su máxima expresión en Alemania, concretamente en la figura de RATZEL. En su obra Antropogeografía pretende hacer una ciencia de las sociedades humanas en relación con el medio usando la teoría evolucionista que considera al hombre regulado por las leyes de la Naturaleza. Su metodología consiste en un primer estudio de ámbitos amplios y sus divisiones para llegar a otros más pequeños. Es en éste último donde se sostiene la “lucha por el espacio”, ya que no todos los pueblos tienen las mismas necesidades de expansión.

En su obra Geografía Política da una gran importancia al área ocupada por el Estado, estableciendo una jerarquía de Estados. Ve al estado como un organismo vivo en relación con el espacio que ocupa, como los seres vivos: aquí entra su noción de “espacio vital”, que se convertirá en la máxima de la geopolítica nazi.

El máximo representante de esta tendencia física geomorfológica es William Morris Davis quien desarrolla la teoría del ciclo de erosión diferencial, que propone por primera vez una hipótesis deductiva, parte de unas premisas y llega a una conclusión de carácter determinista. Considera que las formas del relieve presentan tres fases: juventud, madurez y senectud. Esta teoría fue muy polémica en su momento y tuvo muchas críticas, especialmente Penck.

Mención especial merecen los geógrafos anarquistas Reclus y Kropotkin. Son geógrafos ambientalistas y como tales aceptan los postulados positivistas y evolucionistas, pero rechazan como más importante los conceptos de lucha y competencia a favor de aquellos que implican armonía, ayuda mutua. En éste sentido predican lo que se ha venido en llamar un Darwinismo social. Tienen una firme fe en la voluntad, solidaridad y sociabilidad entre los hombres y buscan conocer las leyes de la Naturaleza para así lograr la armonía hombre-medio. Se preocuparon por la didáctica de la Geografía y por los temas concretos del momento histórico, en este sentido fueron sensibles a los efectos medioambientalistas y ecológicos del desarrollo industrial.

El posibilismo

A principios del S. XX surge una reacción antipositivista desde distintos posicionamientos pero que con carácter general se ha llamado pensamiento historicista, y va a ser en su seno donde tome forma el Posibilismo, que se va a apoyar en el funcionalismo.

Para ellos, el hombre no está subordinado al medio natural. Aceptan que el medio físico condicione al hombre y a la sociedad, pero no que se vean del todo determinados. El medio físico ofrece al hombre una serie de posibilidades, entre las cuales elige las que considera más convenientes. El hombre al tener esa posibilidad de elegir es un ser libre. En tal caso, difícilmente se pueden establecer leyes generales aplicables a todos los hombres y sociedades pues ello cortaría esa libertad de elección. Consecuencias:

  • Se va a retomar la vieja división Kantiana entre ciencias de la Naturaleza y ciencias del Hombre.
  • Si no existe un único continente científico debe forzosamente existir más de una vía metodológica: se niega, por tanto, el monismo metodológico.
  • Se rechaza en consecuencia la mimesis fisicalista.
  • El principio de explicación causal no es, pues, la vía metodológica única ya que se complementa e incluso supera con otras vías de conocimiento como la comprensión y la intuición.
  • Se rechaza que el objetivo de todas las ciencias sea el establecimiento de leyes generales.

Si ya en el ambientalismo veíamos el riesgo de división entre Geografía Física y Humana, en el posibilismo es más acusado, desde que se acepta la existencia de dos tipos de ciencias se entendería que la Geografía Física ha de encuadrarse en las Ciencias Nomotéticas y la Geografía Humana en las Ciencias Ideográficas. Para superar esta dificultad, los posibilistas plantean la geografía como ciencia que realiza el análisis de las relaciones hombre-medio en ámbitos espaciales concretos. Aparece de este modo el concepto de región. Su objetivo va a ser el estudio de las regiones, del resultado de las relaciones hombre-medio con las mismas con lo que se suprime el riesgo de ruptura, pues tanto hombre como medio han de ser tratados.

Surge así el núcleo de su estudio, la región, entendida como un ámbito territorial que se aprehende visualmente y que es la expresión de las relaciones hombre-medio a lo largo de la Historia. Emergen ámbitos territoriales perfectamente diferenciados, las regiones, que se estudian individualmente.

Dentro de la corriente posibilista podemos distinguir dos grandes escuelas:

La escuela francesa:

La más importante tanto por su desarrollo como por su influencia, tiene como fundador a Vidal de la Blache, fundador de la Geografía Moderna en su sentido corporativista, expone sus planteamientos metodológicos y epistemológicos en la revista “Annales de Geographie”, fundada por él en 1891. Plantea el concepto de región tal y como hemos señalado. Otro concepto importantísimo es el de “género de vida”, que se ha ido consolidando a través del paso del tiempo y que es reflejo de las respuestas distintas de cada grupo social hacia el medio geográfico en que se inserta. Vidal utiliza un método inductivo-historicista. Ve la Geografía como una ciencia de observaciones, ya que es una ciencia del territorio y por lo tanto ha de hacerse desde el terreno. Ésta serie de observaciones deben remitirse a principios generales que nos permitan explicar la realidad de esa región concreta. Sus principales seguidores fueron Martonne, Demangeon y más tardíamente Sorre y Vallaux.

La escuela alemana:

Hettner adopta una concepción corológica, es decir se analizan las conexiones causales y las relaciones de los fenómenos dentro de cada unidad geográfica regional. La dimensión temporal sólo tiene importancia a la hora de explicar la situación de una región en un momento dado. Sus principales discípulos los encontramos en EEUU, donde sus planteamientos encuentran una buena acogida, destacando Harthorne.

El dominio del posibilismo se extiende desde 1900 hasta 1960 y su influencia llega hasta nuestros días. Con él se cierra la Geografía científica clásica. A partir de los años 60, aparecen las que se han venido en llamar “nuevas tendencias”.

Corrientes actuales

La Geografía Cuantitativa o Nueva Geografía

Nace aproximadamente en la década de los 50 como alternativa a la Geografía Regional, y afirma que si la Geografía quiere insertarse en el pensamiento científico general tiene que abandonar su perspectiva regional y ha de convertirse en una ciencia nomotética espacial, que pretenda establecer las leyes explicativas de los fenómenos; se encuadra la Geografía en planteamientos neopositivistas.

Esta nueva corriente pretende buscar leyes y modelos generales que se adapten a la realidad. Esta corriente se consolida en 1953, con el artículo de Shaffer El excepcionalismo en Geografía. Aunque ésta ya tenía sus antecedentes sobre todo en economía, destacar a Von Thünen y su Modelo de localización de las actividades agrarias, con el que pretendía crear un modelo general de explicación para lo que tuvo que crear una realidad abstracta, y a partir de ésta creación y del estudio de los factores que intervienen en ella, la obtención del máximo beneficio, plantea que la localización idónea de las explotaciones agrarias es en anillos concéntricos al mercado.

Pero el antecedente más importante es Christaller y su “Teoría de los lugares centrales”. Surge en su intento de explicar el tamaño, número y ordenación de las ciudades y de la búsqueda de una ley general que las explique. Se basó en tres principios fundamentales:

  • La premisa de la centralidad: basada en que cada ciudad tenía un área de influencia en la que ella ocupaba el centro.
  • El principio de funcionalidad: en un amplio espacio existe una red de lugares centrales, ya que cada lugar central tiene una función, por lo que en un gran espacio existe una red de lugares centrales con distintas funciones que se complementan.
  • El principio de jerarquía: todos los lugares centrales están jerarquizados, una ciudad siempre está englobada dentro de un área de influencia de otro lugar central superior a éste.

A partir de estos tres principios Christaller afirma que para que no existan lugares vacíos, éstos deben tener forma hexagonal, insertos unos dentro de otros. A partir de éste esquema se explica la localización de las ciudades.

Además de estos dos antecedentes se van a dar una serie de acontecimientos históricos que favorecen el surgimiento del pensamiento neopositivista:

  • La crisis económica de 1929, antes de la II Guerra Mundial y la crisis económica posterior a dicha guerra.
  • La nueva concepción de la sociedad como suma de individuos y no como una realidad estructurada en grupos sociales.
  • El nacimiento de la informática y de los ordenadores y su introducción en las Ciencias Sociales, esto provoca que prime lo cuantitativo para poder trabajar con las nuevas tecnologías en lugar de lo cualitativo.
  • La aparición de los dos grandes bloques mundiales, el capitalista y el comunista, lo que obligó a una búsqueda de explicaciones que legitimaran cada modelo.

Lo nuevo que introduce el Neopositivismo es:

  • El único método válido de conocimiento es el hipotético-deductivo.
  • La Geografía que sigue éste sistema es la válida porque es científica, el resto no.
  • Rigurosa formalización de la formulación matemática, sólo vale éste lenguaje.

Pero en Geografía existen dificultades para operar con estas metodologías, por tanto, lo que se hace es discriminar aquellos objetos que no encajan con éstos nuevos análisis y privilegiar a los que tienen más facilidad para usar éstas metodologías y técnicas. En resumen, los principios fundamentales de la Nueva Geografía son:

  • La Geografía debe aspirar a la construcción de teorías formulando las leyes que rigen la distribución espacial de ciertas características de la superficie terrestre.
  • La Nueva Geografía resalta las regularidades observadas más que los rasgos que diferencian los espacios.
  • Utilización del lenguaje lógico-matemático, las teorías deben ser presentadas en un lenguaje exento de subjetivismo, éste lenguaje es el lógico-matemático.
  • El objeto de la Geografía es el espacio, entendido en su sentido relativo. La preocupación por el espacio llevará a la Geografía a su interés por la Geometría, hay que investigar las formas espaciales.
  • Nueva formulación de los principios de la Geografía Clásica, haciendo una diferenciación entre los nuevos principios Neopositivistas y los antiguos planteamientos positivistas basados en el determinismo. El Neopositivismo plantea que el determinismo causal no se puede aplicar a todos los fenómenos, por lo que introdujo “el principio de la probabilidad” como principio fundamental.

A partir de 1962 y hasta 1970, se produce un período en el que se realizan las síntesis conceptuales y metodológicas; aparecen manuales, obras como las de Burton La Revolución Cuantitativa y la Geografía Teorética (1963) o Harvey Explanation in Geography (1969). Burton y Harvey serán los padres de la Geografía Radical posteriormente.

A partir de 1970 se van a aceptar los planteamientos de lo que se conoce con el nombre de la Teoría General de Sistemas, introducida por L. Von Bertalauffy. Esta teoría pretende establecer un modelo analítico de validez universal, se consigue la pretensión de los neopositivistas de crear modelos explicativos de la realidad y con ésta teoría se consigue crear un modelo universal que es útil para todas las ramas del saber.

La Geografía Radical

Surge en los años 70 haciendo a la Geografía replantearse buena parte de sus planteamientos. Nace por dos motivos:

  • La insatisfacción que producía el discurso y las practicas geográficas cuantitativas.
  • El deseo de realizar una Geografía útil que no esté al servicio del estatus dominante, sino al servicio de la sociedad en su conjunto.

Los hechos sociológicos que van a propiciar su aparición son:

  • Desde el punto de vista cultural hay un cambio de postura que va a invadir la sociedad y que no va a escapar al conocimiento científico.
  • Desde el punto de vista de las relaciones internacionales se producen tres fenómenos:
    • En 1960, el proceso de descolonización que se inició a partir de la segunda Guerra Mundial y que pone de manifiesto la realidad del subdesarrollo.
    • En 1963, la crisis de los misiles en Cuba, que inicia un proceso de coexistencia pacífica entre EEUU y la URSS.
    • Ruptura de la Bipolaridad surgida después de la II Guerra Mundial, se produce la crisis de dominación absoluta de EEUU y de la antigua URSS.

En este contexto surge la Geografía Radical en 1969, en la reunión bianual de Geógrafos americanos, donde se pone de manifiesto la actitud crítica contraria a la Geografía Cuantitativa y a la Geografía Regional, a las que se acusa de estar al servicio del estatus dominante y no contestar a la otra realidad que se estaba produciendo.

Ese mismo año surge la revista “Antípode” como portavoz de estas ideas. En el primer número aparecen los objetivos de esta nueva corriente dentro de la Geografía, donde R. Peet dice, “nuestro objetivo es el cambio radical, la sustitución de las instituciones y el ajuste institucional de nuestra sociedad, tratamos de encontrar una nueva ordenación de los medios de acuerdo con unos nuevos objetivos”. A continuación, Peet plantea tres formas para conseguir esto:

  • Los geógrafos pueden contribuir “dibujando una sociedad más equitativa en la que se erradique la pobreza y el sufrimiento”.
  • La segunda forma consiste en “romper y reconstruir la estructura de las opiniones convencionales”.
  • Organizarse para una acción efectiva dentro de la propia Geografía académica que es profundamente conservadora.

La misión fundamental va a ser trabajar para que se constituya la justicia social, trabajando de dos formas: Organizándose y trabajando por un cambio de la sociedad y creando una Teoría geográfica para contribuir a ese cambio, para esta lucha se abren tres vías de trabajo:

  • La del Populismo Radical. Fundada por Bunge, al margen de cualquier estructura académica, el geógrafo debe mezclarse con el pueblo. Pero no existió un posicionamiento general.
  • La línea que abre Peet. Plantea la abolición de las instituciones que sustentan el estatus social, y esto había que hacerlo desde una perspectiva de análisis, de denuncia de esa realidad a través de la publicación de trabajos.
  • Desde Europa se plantea una línea de trabajo distinta. Geógrafos como Morill y Folke, están muy en contacto con todo lo que significa la lucha social y revolucionaria, y éstos plantean que hay que realizar un trabajo de cambio, pero no desde una lucha en la calle, sino a través de la creación de un marco teórico de estudio y de trabajo a través de la Geografía. Harvey se convierte a ésta tendencia en 1973 con su obra “Urbanismo y Geografía Social” en la que apuesta por un análisis marxista de la Geografía Urbana, por tanto, lo que van a hacer los geógrafos radicales va a ser definir un marco teórico para la Geografía Marxista, esto lo van a hacer a través de dos vías:
    • Intentar rastrear en los textos marxistas una teoría sobre el espacio, o bien elementos que permitan elaborarla.
    • Crear directamente una Teoría marxista sobre el espacio.

En esa misma época surge otro foco en Francia, surge en un contexto sociopolítico distinto, en el que el marxismo era algo básico. Surge no sólo como denuncia de la situación existente, sino como crítica a la vieja Geografía Posibilista. Aparece la revista “Herodote”, en cuyo primer número Lacoste plantea cual debe ser el objetivo de la Geografía Radical Francesa, se trata de combatir para que la capacidad de analizar el espacio no sea privilegio de las minorías en el poder sino que se convierta en una facultad normal para la mayoría.

Según esta corriente, la Geografía es un saber útil del que se han apropiado unos grupos concretos y lo están utilizando y, además, están impidiendo que el resto de la sociedad lo conozca, el saber sobre el espacio es fundamentalmente estratégico y se lo han apropiado aquellos grupos que tienen que elaborar estrategias concretas, éstos grupos son los Estados Mayores Económicos y Militares.

Lacoste en su obra “La Geografía: un arma para la guerra” plantea tres tipos de Geografía:

  • La Geografía de los Estados Mayores. Un saber al que no tiene acceso el resto de la población.
  • La Geografía Académica. La Geografía de los profesores es una cortina de humo que permite disimular ante todos la eficacia de las estrategias políticas y militares y también las estrategias económicas y sociales sobre el espacio. Dentro de ésta existen dos tipos diferentes: la Geografía Escolar, que cumple la misión de enmascarar y la Geografía Universitaria, cuya misión es suministrar información a los Estados Mayores.
  • La Geografía Espectáculo. Tiene por misión eliminar el valor que tiene el saber sobre el espacio, hacer llegar a la población que el espacio no tiene ningún valor y que, por tanto, sobre el espacio no hay que saber nada, solo que existe, que sólo tiene un valor estético. Surge así la Geografía Enciclopédica a todo color, la Geografía de las Guías de Turismo y de Viajes, la Geografía a color que todo el mundo tiene en su casa.

Para Lacoste estas dos últimas Geografías tienen la misión de eliminar que el saber sobre el espacio significa poder. La Geografía Radical tuvo un fuerte lanzamiento y cumplió un papel de denuncia muy importante pero no fue capaz de crear una teoría, conceptualización de la geografía desde el Marxismo, esto dio lugar a que tuviera una vida efímera; sin embargo, ésta perspectiva se tiene siempre presente en cualquier tipo de análisis.

La Geografía de la Percepción y el Comportamiento

La Geografía del Comportamiento y de la Percepción es la versión en nuestra disciplina de la corriente conductista, escuela psicológica originada y desarrollada en los EEUU. Aparece ante todo como un método que rechaza toda introspección y que se atiene al estudio de lo único que estima observable, la conducta. En realidad, es más bien un enfoque que una disciplina y como tal influyó en todas las Ciencias Sociales desde la década de los 60.

Éste enfoque supone un intento de subsanar y completar las deficiencias de los modelos normativos en los que se apoyaba la investigación de la “Nueva Geografía” pero aceptando los supuestos básicos del positivismo. Así, la Geografía entró en contacto con otras Ciencias Sociales y en especial con la Psicología.

Antecedentes

Éste enfoque está implícito en la Geografía Cultural, para referirse a la percepción de los diferentes grupos culturales, y en el concepto de conciencia regional de la escuela Vidaliana y también en Sauer.

Sin embargo, los pilares esenciales de la Geografía del Comportamiento se apoyan en las ideas de Boulding sobre el concepto de imagen, o realidad percibida, definida como el eslabón que hay entre el medio real y la conducta del hombre.

El psicólogo Simon descubre que las teorías sobre el comportamiento humano oscilan entre enfoques que asignan la supremacía absoluta al hombre todo razón y las que dan predominio al hombre todo sentimiento. Éste autor opta por el hombre de racionalidad, el hombre que ha de elaborar un modelo mental de la situación real. A partir de 1960 se consolida un esquema interpretativo de la conducta espacial que se resume en:

  • El hombre es racional cuando toma decisiones. Obra racionalmente en función del modo de percibir el medio, pero como nunca percibe el medio real objetivo, puesto que entre el medio real y su mente se interpone una imagen mental, su racionalidad es limitada.
  • El hombre toma decisiones, algunas muy simples, otras se producen después de haberlas efectuado repetidas veces, lo que lleva a respuestas estereotipadas.
  • Las decisiones se basan en el conocimiento sobre la realidad objetiva, pero la información de que dispone es limitada, y por tanto a la hora de formular una teoría, ha de tener en cuenta todos los factores.
  • La información se evalúa según unos criterios predeterminados. Se apoya en dos premisas básicas: la existencia de imágenes del medio en la mente del hombre y la posibilidad de medirlas de forma adecuada; supone que existe una fuerte relación entre la imagen mental del medio y el comportamiento en el mundo real.

Existen cinco conceptos a definir para comprender las relaciones medio-hombre:

  • Percepción. La percepción es la función psicológica que permite al individuo transformar los estímulos sensoriales en una experiencia coherente y organizada, por lo tanto, es un proceso cognitivo.
  • Cognición. La cognición incluye la percepción y puede definirse con los mecanismos psicológicos mediante los cuales el hombre obtiene, almacena, usa y opera la información. Incluye actividades tales como sentir, percibir, etc.
  • Motivación. La motivación es la fuerza que lleva a las personas a buscar fines ligados a sus necesidades, entendiendo por tales, algo que se considera esencial para el logro de su felicidad y bienestar.
  • Emoción. La emoción es el estado de excitación o perturbación manifestada por un sentimiento y por un impulso hacia una forma concreta de conducta.
  • Actitudes. La actitud es la predisposición aprendida para responder de manera favorable o adversa a un objeto, persona o medio concreto.

En la percepción espacial influyen tres aspectos que modelan los esquemas espaciales. Estos son, los procesos cognitivos, personales y socioculturales. Estas tres categorías son filtros que influyen en el flujo informativo en dos fases:

Primera fase. La información se extrae del medio en un momento determinado. El individuo puede absorber solo una pequeña parte de esa información, ésta, de carácter rutinario, le sirve para robustecer sus esquemas. En general produce poca necesidad de respuestas. Cuando la información ejerce un impacto mayor, puede implicar que el individuo tome decisiones, y en éste caso aparece un segundo filtro.

Segunda fase. Puede producir uno de los cuatro resultados:

  • El individuo abandona la decisión.
  • Decide que, al no tener información suficiente, demanda más información.
  • Puede decidir suspender la acción.
  • Puede tomar una decisión y llevar a cabo una acción.

El individuo intenta dominar la eficacia de sus acciones, asigna un valor a sus experiencias y modifica estrategias de comportamiento. Estas, a su vez, pueden modificar el conocimiento espacial y servir de estímulo de conducta ulterior a la persona. Las relaciones hombre-medio, son continuas y la fase final de una secuencia puede ser punto de partida de otra.

Conclusión: tendencias geográficas del s. XX en España

En el año 1870 se crea el Instituto Geográfico y Estadístico, que intentará confeccionar el Mapa Topográfico Nacional con la colaboración de dos grandes cartógrafos y geógrafos: Francisco Coello y Carlos Ibáñez. Otra gran obra del diecinueve fue la confección del Diccionario Geográfico de Sebastián Miñano.

Durante el siglo XX, la Geografía se desarrolla fundamentalmente a partir de la década de los años cincuenta.

Las distintas corrientes geográficas surgen tras el apoyo de las Universidades y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Mantienen relaciones con las ciencias físicas y sociales. Hay que señalar la importante labor autodidacta que tuvieron que realizar muchos de nuestros geógrafos más importantes como Manuel de Terán.

Éstos implantarían la enseñanza de ciertos temas dentro de la geografía universitaria, colaborando de éste modo a la creación de departamentos, y a la consiguiente situación de la geografía actual. En este sentido, hay que resaltar la enorme influencia que han tenido las investigaciones foráneas, tanto las anglosajonas como las alemanas o francesas.

En cuanto a las corrientes geográficas más modernas, es destacable el retraso que desde siempre han tenido la implantación de las nuevas tendencias. Por tanto, se impondrán con cierto desfase temporal dando lugar en ocasiones al solapamiento de diversas corrientes, éste es el caso del movimiento cuantitativista y de la corriente radical en Geografía.

En estos momentos conviene señalar la participación de geógrafos en el campo de la planificación y de la ordenación del territorio. La geografía del momento participa de planteamientos moderados, preocupándose por la problemática actual: redistribución del espacio, dinámica urbana reciente, evaluación de impacto ambiental, ordenación del transporte, deterioro de cascos históricos… aunque sin tomar posiciones radicales, se dan alternativas dentro del modelo en el que se insertan los órganos del poder.

Este tema se trata en los cursos de 1º, 2º y 3º de la ESO.

Bibliografía

Terán, Manuel de: “Introducción a la ciencia geográfica”. Ed. Labor. 1978.

Bielza de Ory, Vicente: “Geografía General” Vol. I. Madrid, Ed. Taurus. 1993.

Plans, Pedro: “Orientaciones sobre didáctica de la Geografía”. Ed. Magisterio Español. Madrid, 1970.