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Ciencias Sociales

Tema 10. Las unidades regionales en Europa: aspectos físicos, sociales y económicos. Medidas de política regional

Introducción

La UD se realizó en 2000 y se ha actualizado desde entonces, pero probablemente hay desajustes en algunos datos. Se centra en aspectos destacados de la geografía física, humana y económica de los países de la UE con algunas breves consideraciones puntuales sobre la política de la UE. Se ha ampliado a otros países de Europa en los apéndices.

La Unión Europea (UE, antes CEE) ocupa gran parte de Europa, un continente formado como una prolongación del continente asiático, limitado por los océanos Ártico y Atlántico, separado de África por el mar Mediterráneo. Europa es un continente de grandes contrastes, con una gran variedad regional. Es un espacio muy humanizado (la acción humana ha dominado el medio físico), por la antigua población del territorio, su suave relieve y su clima moderado, su alto desarrollo económico.

La UE se ha formado con notable éxito, en sólo unos pocos decenios, en un proceso histórico, institucional, político e ideológico, para superar varios problemas: las guerras intereuropeas; el individualismo nacional; los desequilibrios entre países; la competencia del COMECON, los EEUU y Japón…

Geografía física

El relieve

Hay diferencias estructurales en dos grandes grupos: las montañas y las llanuras. Ambas forman los tres grandes conjuntos del relieve europeo: las montañas del zócalo antiguo; las cordilleras alpinas del sur de Europa; las grandes llanuras formadas por sedimentación. Otro conjunto importante (didácticamente) son las costas. La Península Ibérica es un conjunto bastante diferente al resto de Europa y reúne todas las variantes geomorfológicas.

Las montañas del zócalo

El zócalo es rígido, fracturable, compuesto de rocas metamórficas y cristalinas, con variados minerales. Hoy el zócalo está formado por montañas viejas, suaves, redondas, muy erosionadas, de las que destacan los Vosgos, Selva Negra, Ardenas, Bohemia, Macizo Central francés, Meseta española, Escocia (Highlands), Gales y Noruega, el Escudo Báltico (Suecia, Finlandia) y Cárpatos. Se formó por una lenta evolución desde el Precámbrico al Cuaternario.

La evolución del Precámbrico al Cuaternario.

Se formó en el Precámbrico, en la primera etapa de formación geológica, la de las rocas más antiguas de la Tierra. Se erosiona en dos periodos del Primario: Caledoniano (paleozoico inferior) y Herciniano (paleozoico superior).

  • En el periodo Caledonianose produjo una fuerte erosión que aplana el relieve.
  • En el periodo Hercinianose produjeron transgresiones y regresiones marinas que desarrollaron una sedimentación marina con el resultado de llanuras pantanosas (con cuencas hulleras).

Posteriormente hubo nuevas variaciones en el zócalo:

  • En la orogenia herciniana finalse produjo un levantamiento, seguido de una fuerte erosión.
  • En la Era Secundariahubo una sedimentación, que fue alterada por los posteriores movimientos alpinos, fracturando el relieve en bloques levantados (horsts) y fosas (graven).
  • En la Era Terciariala sedimentación colmató estas fosas.
  • En la Era Cuaternariahay procesos de erosión glaciar y sedimentación y se forma el relieve actual del zócalo.

Las cordilleras alpinas.

Las montañas generadas en los movimientos alpinos del Secundario se concentran en el sur de Europa, por el choque de las placas africana y europea. Son las cordilleras de los Alpes, Apeninos, Pirineos, Béticas… Dado que los movimientos alpinos son relativamente nuevos, han producido montañas altas, picudas y jóvenes.

La evolución.

Hay tres fases en este proceso:

  • Movimientos paleoalpinos que generaron fosas poco profundas o “cuencas alpinas”.
  • Movimientos mesoalpinos que elevaron las tierras y las convirtieron en cordilleras.
  • Movimientos neoalpinos más localizados (Cantábrica, Ibérica, Sierra Morena, Costero Catalán).

Las llanuras

Las llanuras pueden ser de dos tipos por su origen: estructurales y climáticas.

Estructurales.

Las llanuras estructurales, derivadas de su relación con las montañas. Fueron formadas en la Era Primaria (periodo Herciniano) y colmatadas en el Terciario. Destacan las zonas de Londres y París, y en Alemania central.

Climáticas.

Las llanuras climáticas, fueron formadas por el glaciarismo. Destacan las de Alemania del norte.

Las costas

Las costas son muy diferentes en los lados atlántico y mediterráneo.

Atlántica.

La mayor parte de la costa atlántica se formó por transgresiones y regresiones marinas, por lo que hay amplias playas y estuarios, junto a escarpados acantilados, rías y fiordos que facilitan excelentes puertos: Rotterdam, Amberes, Le Havre, Hamburgo, Londres… En la plataforma continental del Mar del Norte hay una gran riqueza pesquera.

Mediterránea.

La costa mediterránea es más recortada, por efecto del plegamiento alpino. El Mediterráneo es un mar cerrado y pequeño, de escasa riqueza pesquera, comunicado a través del eje Canal de Suez-Estrecho de Gibraltar, con numerosos puertos en el lado norte: Barcelona, Marsella, Génova, Atenas… Su clima cálido le convierte en un importante destino turístico en el verano.

Mar Negro.

Las costas del Mar Negro se dividen sobre todo entre Turquía al sur y Ucrania y Rusia al norte y este, con una pequeña salida de Georgia. En la UE las costas de Rumanía son bajas y arenosas, debido a los sedimentos del Danubio en la región de Dobrudja, y las de Bulgaria son más escarpadas, con algunos puertos naturales.

Los climas y zonas bioclimáticas

Se estudian juntos los climas y las zonas bioclimáticas, por su notable relación mutua. Se diferencian cinco grandes zonas bioclimáticas, con grandes diferencias: atlántica, continental, mediterránea, glacial y de montaña (esta es muy discontinua).

La biogeografía depende del sustrato y de las condiciones climáticas bajo las que se desarrolle; la variedad europea, aunque notable, es inferior a la de los climas intertropicales. Los suelos dependen del clima (que altera la roca), de la naturaleza de la roca y de las condiciones topográficas. En Europa hay una gran variedad de suelos: de tundra, podzoles, pardos o amarillos, chernozem, rendzina, terra rossa, lavados…

Se entiende por suelo la capa delgada de alteración superficial sobre la que se asienta la vegetación.

Los factores climáticos.

Los principales factores climáticos son:

  • La situación en latitudes templadas, por lo que predominan los climas templados cálidos (al sur) y fríos (al norte).
  • La situación entre dos oceános (Atlántico al oeste, Ártico al norte), un mar (Mediterráneo al sur), dos continentes (Asia al este, África al sur). Esto provoca un doble juego de influencias marítimas (que son predominantes) y continentales.
  • La relación con las zonas de alta presión atmosférica en el Polo Norte y el dominio subtropical.
  • La influencia de la presencia/ausencia del frente polar y del Jeat-Stream, con la oposición de masas cálidas y frías y la entrada en Europa Central favorecida por el relieve plano del Norte.
  • La forma recortada de las costas.

Europa atlántica

  • Un clima de escasa amplitud térmica, máximo de precipitaciones en oto­ño e invierno pero son bastante regulares, verano fresco, invierno suave, escasas horas de sol en las costas atlánticas.
  • En la flora dominan tres formaciones principales: arbóreas, arbustivas y herbáceas. La arbórea con los bosques de hoja perenne y caduca; se presenta en formaciones de una sola especie, lo que facilita su explotación. La herbácea se da en las zonas con menores precipitaciones: praderas. La arbustiva en las zonas con viento: landa.
  • Los suelos son variados y están determinados por la naturaleza de la roca. Se alternan las tierras pardas, pardas húmedas y rankers. Los suelos se van empobreciendo (podzolización) por las precipitaciones, hasta devenir en podzoles.
  • Los podzoles abundan en las montañas hercinianas de Europa Central, Galicia y Escocia; son suelos originados por la alteración química o degradación de elementos silicatados (con sílice); tienen un color ceniza, son ácidos (por el sílice), y sólo sirven para cultivar centeno y patata.

Europa Continental

  • Un clima de inviernos largos y fríos, por el anticiclón de Siberia. Precipitaciones en verano cuando pasan las borrascas al retirarse el anticiclón. En Suecia, Finlandia y centro de Europa.
  • En la flora se desarrollan de Norte a Sur la tundra, la taiga, los bosques caducifolios y la estepa.
  • Los suelos son similares a los de la Europa atlántica (suelos pardos), pero con una menor podsolización.
  • Los suelos pardos o amarillos abundan en Europa central; son una degradación del podzol, en la que los elementos ferrosos (con hierro) no son lavados y se mantienen en todos los horizontes del suelo; son potencialmente fértiles y no muy ácidos. Los suelos chernozem aparecen en el E de Alemania y en la cuenca del Danubio; son ricos en materia orgánica, arcillosos y de color negruzco; son porosos, profundos, buenos retenedores del agua y fértiles (por la materia orgánica y la arcilla). Algunos suelos se han mantenido por la acción antrópica con abonos químicos y estercolado.

Europa mediterránea

  • Un clima de mayor sequedad (influencia del anticiclón de las Azores). Muchas horas de sol. Amenaza de gotas frías. Precipitaciones irregulares en primavera y otoño.
  • En la flora la vida se adapta a la sequedad estival, con bosque xerófilo de hoja perenne (encina y alcornoque) y los arbustos del maquis y la garriga.
  • Los suelos combinan los suelos poco evolucionados, los lavados, las tierras pardas y la terra rossa.
  • Los suelos lavados son propios del clima mediterráneo, donde se produce un lavado de las arcillas y yesos, por lo que son poco orgánicos, aunque son adecuados para el cultivo de secano, sobre todo si es potenciado con aportes de materia orgánica y abonos.

Europa glacial

  • Invierno riguroso y seco, con escasas precipitaciones de nieve, que se conserva sobre el suelo en forma de hielo. Verano breve. En las zonas del Norte de Suecia y Finlandia.
  • Apenas hay vida vegetal y animal, aunque en parte hay una tundra, que en parte del verano tiene algo de vida.
  • Los suelos de tundra son poco evolucionados y pobres, típicos del N de Escandinavia.
  • La temperatura fría (por encima de los 70º N de latitud) y la falta de agua determinan los procesos de fragmentación de roca. Hay un suelo de permafrosten las zonas heladas durante todo el año y un suelo de frost en las zonas que tienen temporales desheladas (lo que permite una pobre vegetación).

Europa de montaña

  • Se diferencian las zonas montañosas del sur (clima templado cálido de montaña) y la del norte (clima templado frío de montaña).
  • En las zonas del sur el verano es más suave y con más precipitaciones que las llanuras vecinas. Son los casos de las cordilleras Penibética, Pirineos, Alpes, Apeninos.
  • En las zonas del norte el invierno es más riguroso y con más precipitaciones de nieve que las llanuras vecinas. Son los casos de los macizos de Escocia, Suecia.
  • La vida vegetal y animal se desarrolla en cinco niveles: montano inferior y superior, alpino inferior y superior, nival, con decreciente riqueza a mayor altura. Los suelos son pobres, como los rendzina.
  • Los suelos rendzina se desarrollan sobre calizas, sobre todo en las pendientes, acumulándose en los pies de las laderas. Son poco permeables y poco profundos, retienen poca agua y no son fértiles.

La hidrografía

La hidrografía es muy importante en Europa por su gran influencia en la población, la agricultura y el transporte. Así, las cuencas de los ríos navegables están muy pobladas: Rin, Danubio, Támesis, Sena, Mosa.

En los ríos de la UE se distinguen tres vertientes:

Atlántica

La vertiente atlántica está compuesta por largos ríos, con un caudal regular por el clima oceánico. Destacan los ríos Oder, Elba, Rin, Sena, Loira, Garona, Támesis, Miño, Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir…

Mediterránea

La mediterránea está compuesta por ríos muy cortos por la proximidad entre montañas y costas. Su caudal es irregular, por el clima mediterráneo de dos estaciones (seca y húmeda). Destacan los ríos Ebro, Ródano, Po, Tíber.

Mar Negro

La vertiente del Mar Negro sólo tiene en la UE un río de este grupo, el Danubio, que es el de mayor longitud, y el más navegable de la UE, pasando por la gran llanura danubiana. Lleva un gran caudal.

En Europa se pueden completar dos vertientes más:

– Ártica. Están helados en invierno. Pechora, Dvina.

– De los Mares Negro y Caspio. Son los de mayor longitud, y más navegables (llanura europea), llevando un gran caudal. Ural, Volga, Don, Dnieper, Dniester, Danubio (parte en UE).

Geografía humana

La población

Europa es el continente de mayor densidad de población. Con menos del 2% de la superficie del planeta, tiene el 6,5% de la población mundial. A finales de 2011, debido a las ampliaciones y la inmigración, alcanza los 499 millones.

El crecimiento demográfico

Hubo un gran crecimiento entre 1750 y 1950, pues se produjo en Europa Occidental la primera revolución demográfica, con una fuerte natalidad y una mortalidad en descenso, por el progreso de la agricultura, la medicina y la higiene. Como resultado el crecimiento no sólo pobló el continente sino que permitió una intensa emigración a América y otros lugares.

Pese a un aumento continuado en los últimos treinta años, este ha sido tan lento que ha perdido peso en la demografía mundial.

El modelo demográfico

En la actualidad Europa empieza a ser un continente envejecido, desde 1920 y sobre todo desde 1945, con un crecimiento estancado e incluso deficitario, suplido por la inmigración desde los otros continentes. La UE es uno de los grandes focos de la inmigración actual.

El modelo demográfico se caracteriza por el descenso de tasa de natalidad y el ya lento descenso de la mortalidad (sobre todo baja la infantil), junto a un contante pero lento aumento de la esperanza de vida (más de 70 años y aproximándose a los 80 años).

El estancamiento actual

Se ha producido una reducción paulatina del índice de crecimiento demográfico, hasta poder hablarse hoy del peligro de un estancamiento económico e incluso en algunos países de regresión. Sólo Irlanda y algunos países recién incorporados tienen un crecimiento vegetativo.

Fecundidad y natalidad.

El descenso de la fecundidad y natalidad ha sido muy acusado, hasta tener los índices más bajos del mundo, gracias a los métodos anticonceptivos, el alto nivel de vida y educación, los cambios ideológicos respecto al matrimonio y los hijos, etc. El envejecimiento ha sido una dramática consecuencia, compensada por una creciente inmigración hacia un continente que fue históricamente cuna de las emigraciones continentales.

Nupcialidad y familia.

La nupcialidad ha descendido por la elevación de la edad media de contraer matrimonio, la multiplicación de los hogares individuales, los cambios ideológicos, el acceso de la mujer al mundo laboral, el aumento de la cohabitación como forma natural de emparejamiento, etc.

El divorcio aumenta, sobre todo en los países protestantes. Son factores de riesgo la superior educación de la mujer respecto al hombre y las diferencias de status social y económico entre los cónyuges. La mayor esperanza de vida es otro motivo: las parejas que antes enviudaban relativamente jóvenes ahora pueden vivir medio siglo juntas (y muchas no lo resisten psicológicamente). Influyen los valores del individualismo, la competitividad, la sobrevaloración del matrimonio por amor…

La familia toma nuevas formas: cohabitación, parejas homosexuales y lesbianas, hogares de una persona sola (soltera, viuda, divorciada) y “monoparentales” (uno solo de los padres, por viudedad, divorcio, etc.).

La mortalidad

La mortalidad europea fue la más precoz del mundo en descender, primero la accidental y después la general e infantil. Hoy la población europea tiene la esperanza de vida más alta al nacer, hasta 75 años los hombres y 79 las mujeres, con una media de 76,5 años, habiéndose estabilizado por la incorporación de los países del Este. La mortalidad infantil y perinatal es mínima, la alimentación es más sana y los cuidados médicos de calidad están universalizados.

El envejecimiento de la población

Más de un 15% de la población tiene más de 65 años y este grupo tiende a crecer, pues la esperanza de vida media es de 76,5 años. Es una población vieja que además alarga su vida más que los jóvenes y que se feminiza notablemente.

Como consecuencias se señalan: Grandes y crecientes gastos en pensiones y sanidad, aumento de la presión financiera sobre el sistema fiscal, que los habitantes activos reales descenderán mientras que los pasivos aumentarán, y que la presión política y social de los más viejos será mayor y más conservadora.

Las migraciones

La UE se ha convertido en un centro de atracción inmigratoria. En primer lugar para los propios europeos, con una elevada movilidad en el seno de la UE, sobre todo de los países mediterráneos hacia los del centro. En segundo lugar para los del norte de África. En tercer lugar para los del este de Europa. En cuarto lugar para los de origen más lejano: negros africanos, caribeños, asiáticos, etc.

Los movimientos internos de población entre países son relativamente escasos, debido a la barrera idiomática. No así, los de internos de los países, en los que ha habido históricamente un importante éxodo rural a las ciudades, en periodos distintos según el grado de industrialización y urbanización. Así, este proceso fue masivo en la Gran Bretaña del siglo XIX, mientras que en España sólo lo fue en los años 1960-1970.

Hay graves problemas de racismo y marginación social hacia estas minorías. La actitud varía mucho de unos países a otros. El neofascismo difunde el antisemitismo, el nacionalismo, la tesis de la superioridad de la raza blanca, etc. Hay miedo a la “invasión” de inmigrantes, que ocuparían los puestos de trabajo de los jóvenes (es una tesis falsa).

En el futuro parece que continuará la inmigración, desde los mismos destinos actuales, pero acrecerá su intensidad, por la superpoblación de estos destinos y por el envejecimiento de la población europea.

Una política inmigratoria de la UE

Dentro de la UE la política inmigratoria tiende a unificarse por los intereses de todos los Estados de que las fronteras exteriores de la UE no permitan el paso al interior. España, Italia, Grecia y otros países del sur están recibiendo grandes masas de inmigrantes de África negra, Latinoamérica y Asia, muchos de los cuales después se difunden por toda la UE.

La población activa

La población activa aumenta desde 1985 como consecuencia de la llegada a la edad laboral de los últimos descendientes de la generación del “baby boom”.

Pero el empleo está estancado, debido a la baja generación de los puestos de trabajo: se ha instaurado un alto porcentaje de desempleo estructural, cercano al 10% de media en la UE, siendo España uno de los casos peores. La mayor parte del empleo se concentra en el sector servicios, por encima del 70% en la mayoría de países.

La distribución territorial

Cuatro grandes zonas de poblamiento.

En Europa se distinguen cuatro grandes zonas de poblamiento, en decreciente orden de densidad:

  • Europa Occidental y Central. La más densa del mundo en zonas templadas.
  • Sur de Europa. Muy poblada en las costas.
  • Europa Oriental(sólo una parte está dentro de la UE). Tiene bajas densidades en las llanuras.
  • Europa del Norte. Poco poblada, por el clima.
La diferencia entre llanuras y montañas.

El reparto de la población es muy desigual, con una alta concentración en las grandes llanuras y en las costas, sobre todo en la Europa central y atlántica, con un vacío demográfico en el interior.

  • Las llanuras son las zonas más pobladas, en especial en las cuencas de los ríos navegables y las costas con puertos.
  • Las zonas montañosascon riqueza carbonífera (cuenca del Rin) han conseguido históricamente un gran desarrollo económico que ha permitido un denso poblamiento, pero el resto de las zonas montañosas está poco poblado y menos desarrollado, con excepciones dedicadas a actividades agrícolas, ganaderas, bosques, mineras, energía hidroeléctrica y el turismo invernal.

La población urbana

La ciudad ha sido en Europa el principal factor de su vieja civilización y el elemento articulador del espacio, de las relaciones y de los intercambios. La ciudad europea se caracteriza por: una estructura interna concéntrica, un tejido urbano denso, una morfología radial y una expansión en anillos. La ciudad europea se distingue por su casco antiguo, el ensanche moderno, y la aparición de los barrios obreros y las zonas residenciales para la burguesía. Hay un doble proceso: concéntrico y centrífugo. Los núcleos centrales acaparan las principales funciones mientras las clases medias y altas se trasladan a la periferia. Las áreas urbanas se especializan crecientemente en funciones y morfología. Funciones: administrativa, comercial, residencial, de ocio, cultural, industrial, etc. Las ciudades toman una morfología distinta: ciudad lineal, ciudad jardín, ciudad dormitorio, la city, conurbaciones, etc.

Más de un 75% de la población vive en zonas urbanas. La UE es la zona mundial más densamente urbanizada. Sus ciudades están bastante bien distribuidas en las zonas llanas, con una notable pluralidad de regiones que cuentan con grandes núcleos urbanos. Con un 7% de la población mundial, la UE tiene el 18,3% de la población urbana y el 23,7% de las aglomeraciones con más de 10.000 habitantes, con un tamaño medio de 63.000, con predominio de las pequeñas y medianas (comparado con los 113.000 de América), mientras que las ciudades grandes son menores comparadas con las grandes metrópolis de los otros continentes. Se produce un fenómeno contradictorio: las grandes y las pequeñas ciudades disminuyen su importancia relativa en beneficio de las medianas, que atraen tanto a la población rural que busca las ventajas urbanas como a las clases medias que huyen de la masificación de las grandes urbes.

La UE se estructura sobre tres grandes espacios urbanos:

  • La megalópolis que con centro en Alemania se extiende en sus ramas por el norte de Italia y París hasta Londres.
  • El eje policéntrico mediterráneo.
  • La red de capitales nacionales.

Estos tres espacios se corresponden con tres modelos:

  • Las regiones urbanas centradas en una sola ciudad.
  • Un agrupamiento de ciudades de variados tamaños sin un predominio claro.
  • Una red urbana laxa e irregular.

Los factores de aparición de estos modelos son muy variados: históricos, políticos, económicos, transportes y comunicaciones. La historia desde la Antigüedad ha visto la creación de ciudades, en tiempo de los griegos, romanos, bizantinos, musulmanes, la Cristiandad, configurando el mapa urbano básico en la Edad Media. Posteriormente se han creado pocas ciudades nuevas, salvo las de creación institucional o las creadas durante la Revolución Industrial, pero muchas ciudades han variado de importancia, en más o en menos, a lo largo de los siglos, reflejando el transcurrir histórico y económico de los Estados.

La clasificación funcional de las ciudades.

Se distinguen las ciudades de función completa y las especializadas, que se clasifican en: minero-industriales, grandes ciudades industriales (con estancamiento de sus industrias), grandes ciudades industriales evolucionadas (con industrias emergentes y sector terciario potente), portuarias, turísticas, centros financieros, político-administrativas, universitarias, tecnológicas…

La integración regional, nacional y europea de las ciudades.

La accesibilidad a las ciudades y sus servicios es hoy mucho mayor gracias al progreso de los transportes y las telecomunicaciones, la terciarización y la internacionalización de las economías. Una nueva red urbana supranacional se está formando al desaparecer las fronteras nacionales en la UE.

Muchas ciudades han ampliado su campo de acción más allá de sus fronteras, gracias a la globalización de la economía, que se concreta en las estrategias de las empresas multinacionales y las nuevas funciones internacionales de las ciudades.

Como resultado, se está creando una red de ciudades internacionales, que se dividen en: centros internacionales, centros en transición industrial positiva, centros en transición industrial negativa, centros de servicios especializados.

La jerarquía urbana y el crecimiento urbano.

Se mantiene el equilibrio de la red urbana y su estructura descentralizada. Es fundamental este rasgo de la multicentralidad, con una abundancia de ciudades pequeñas y medianas que se organizan según un orden jerárquico regular y que mantienen una estructura muy equilibrada. Las ciudades de menor dinamismo son las inferiores a 250.000 habitantes, salvo las especializadas en servicios y en industrias emergentes. Las óptimas son las comprendidas entre 500.000 y 2 millones de habitantes. Las de mayor potencia son las capitales estatales y los centros de las grandes regiones urbanas (sobre todo París y Londres), que tienen una función completa. La mayoría son capitales administrativas y centros financieros.

Hay cinco subsistemas territoriales:

  • La megalópolis del NO que agrupa al 50% de las ciudades y va desde Londres hasta Milán.
  • El eje del Mediterráneo.
  • La costa atlántica.
  • Los espacios continentales interiores.
  • Las periferias.

El centro funcional se mantiene en la megalópolis y se traslada hacia el E (eje Berlín-Viena), mientras que el eje de gravedad poblacional se traslada hacia el Mediterráneo, con una demografía más joven y creciente.

Habría así tres modelos urbanos de organización espacial:

  • Modelo de lugares integrados en redes urbanas jerarquizadas del tipo clásico.
  • Modelo de organización de redes especializadas.
  • Modelo de organización espacial compleja, con un área central y subsistemas periféricos.

La sociedad

La variedad de razas, idiomas y religiones

Razas

Hay un predominio casi absoluto de los blancos (nórdicos y mediterráneos), con entremezcla de tipos de Norte a Sur. Hay un proceso de inmigración de personas de razas negra y amarilla, con una creciente fusión étnica, que ha desencadenado procesos xenófobos en algunos países, sobre todo del Este.

Idiomas

Hay una gran variedad de idiomas. Predominan las lenguas indoeuropeas (familias románicas, germánicas, eslavas, más griego), más algunas no indoeuropeas: húngaro, vasco y finés.

Religiones.

Hay una gran variedad de religiones. Predomina la religión cristiana (con sus ramas católica, protestante, ortodoxa), con minorías musulmana y judía, y otras asiáticas. Hay una alta proporción de no creyentes.

Una cultura europea.

La sociedad europea tiene una cultura con características comunes, pese a las evidentes diferencias entre países y clases sociales. Las más comunes son: el consumismo, el hedonismo, el interés por la moda y los deportes de masas, la difusión de los medios de comunicación, el turismo. La juventud, especialmente, está convergiendo en costumbres gracias al efecto de los medios de comunicación (literatura, cine, televisión, los viajes…).

Los desequilibrios entre los países.

Diversidad de factores

Los desequilibrios entre los distintos países europeos son muy importantes. Su análisis no resulta sencillo, dada la incidencia de numerosos factores. En Europa, un continente de acusados contrastes, la diversidad de regiones es mayor que en cualquier otro continente, que se pueden clasificar por tres indicadores:

  • Condicionantes físico-geográficos: regiones de montaña: Los macizos cámbricos de Gran Bretaña (pobreza); los macizos hercinianos de la Europa Atlántica (gran desarrollo económico en el pasado gracias al carbón, crisis industrial en la actualidad); las cadenas alpinas de la Europa mediterránea (vacíos demográficos, pobreza, puntual desarrollo turístico); llanuras fluviales y costeras: Tienen mejores condiciones de clima y acceso. Hay una alta densidad humana, que se concentra en las grandes ciudades. La vegetación natural ha sido sustituida por cultivos. Los usos industriales, urbanos y de transporte están en auge, con un gran desarrollo económico, y buenas y variadas comunicaciones; las islas: aislamiento, baja accesibilidad, falta de agua, alta densidad humana, pobreza (excepto Baleares), desarrollo turístico.
  • Comportamiento y características demográficas. Los indicadores son la densidad, natalidad, mortalidad, relación de jóvenes y viejos. Si bien los contrastes no son extraordinariamente acusados, sí se diferencian el Norte y el Sur, las costas y el interior, las áreas urbanas y rurales.
  • Contrastes económicos: actividad, desempleo, distribución del empleo por sectores y PIB. Los contrastes son aún más acusados que en la población, con desniveles enormes entre las renta per cápita del Norte y el Sur. El desempleo, en cambio, es un problema muy extendido, en especial en España.
Desequilibrios económicos

Hay fuertes desequilibrios económicos, entre una Europa del Norte, próspera, con relativamente poco paro, y una Europa del Sur, con problemas económicos y alto paro. Además en cada Estado hay desequilibrios entre zonas desarrolladas y zonas deprimidas y marginadas de los procesos de modernización económica y social.

La política regional y social de la UE, con los fondos regionales y social, más los fondos de cohesión, ha favorecido la integración entre los países y regiones, disminuyendo las diferencias. No obstante, aunque en menor grado, la mayoría de los problemas persisten.

La renta per cápita en euros de los países de la UE permite separar unos grupos:

  • Los países de nivel alto: Alemania, Austria, Luxemburgo, Irlanda, Bélgica, Francia, Finlandia, Italia, Países Bajos, Gran Bretaña, Dinamarca, Suecia.
  • Los países de nivel medio: España, Portugal, Grecia, Eslovenia, República Checa, Eslovaquia.
  • Los países de nivel bajo: Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Chipre, Malta, Hungría.
  • Los países de nivel muy bajo: Rumanía, Bulgaria.
Problemas derivados de la integración econ. de la UE

La integración económica supone un proceso constante de cambios poblacionales y económicos. Es imposible conseguir un equilibrio perfecto, sino a lo más alcanzar unos niveles mínimamente satisfactorios de desarrollo social y económico definido por los servicios. Como prueba baste el ejemplo del sur italiano, cuyo desnivel con el norte aumenta pese a las ingentes inversiones realizadas. La ampliación hacia el Este previsiblemente reducirá la corriente hacia el Sur de los fondos estructurales. El futuro pasa no tanto por dedicar fondos económicos a fondo perdido como por desarrollar la educación y las redes transeuropeas de transporte y comunicaciones, mientras los fondos sociales palían los peores efectos de la integración: paro, reconversión industrial, abandono del campo.

Las sucesivas entradas de nuevos países miembros han integrado en la UE a países con regiones subdesarrolladas respecto a las ya integradas. Hay una jerarquía de regiones en desarrollo que son sustituidas por las nuevas. Lo mismo le ocurrirá a España con la expansión al Este: la entrada de las regiones pobres de Polonia o Rumanía convertirá a las nuestras en regiones de nivel medio en comparación y se beneficiarán menos de los fondos de desarrollo regional. Otros factores de desequilibrios son el estado deficiente de las infraestructuras, la falta de personal preparado, los problemas de crédito y fiscalidad, la dificultad de introducir nuevos productos y métodos de producción, y el atraso en I+D.

En el Cuarto Informe de la Comisión (1990) se concluyen cuatro características del proceso actual:

  • Persisten las grandes diferencias entre las regiones en renta per cápita.
  • Aumentan las diferencias regionales en desempleo.
  • Las regiones con mayor desempleo son las de mayor natalidad y crecimiento demográfico.
  • Esto repercute en los movimientos migratorios internos.

Los problemas medioambientales.

La contaminación atmosférica.

Hay un gran aumento de las emisiones nocivas a la atmósfera debido a la industria y la circulación de vehículos, sobre todo en las áreas urbanas. Se producen efectos nocivos sobre la salud humana en las ciudades y lluvia ácida sobre los bosques europeos.

La contaminación de las aguas.

Hay un gran aumento de las emisiones nocivas a los ríos, lagos y mares, debido a la agricultura (fertilizantes químicos y pesticidas, residuos ganaderos) e industria, junto a los residuos arrojados por el alcantarillado de las ciudades. Se producen efectos nocivos sobre la salud humana.

La degradación y contaminación de los suelos y los procesos de desertización.

Hay una sobreexplotación de los suelos, la deforestación, el uso de productos químicos, etc., están contaminando y degradando los suelos, con resultados muy negativos en el norte y oeste húmedos (aunque sin desertización), y en el sur se añade a todo esto que se está erosionando y desertizando el territorio al actuar en unos medios naturales muy frágiles y al agotar o salinizar los acuíferos.

Geografía económica

Características generales. La UE se beneficia de una adecuada dotación de recursos naturales, buenos recursos humanos, gran inversión en I+D+i, la alta tecnología y el buen equipamiento en infraestructuras y equipamientos colectivos.

El sector primario

Era un 2,9% del PIB comunitario en 1990 y se ha mantenido desde entonces por encima del 2% debido a la entrada de los países del Este. Hay fuertes desigualdades interestatales y regionales. La historia agrícola ha creado dos grandes tipos de paisaje agrario, propios de las zonas húmedas: el “openfield” (campo abierto, muy apropiado para los cereales) y el “bocage” (campo cercado). Pero en la seca zona mediterránea la diferencia está más bien entre el secano y el regadío.

El sector primario ha cambiado profundamente en los últimos decenios: menos mano de obra y más preparada, mecanización y abonado, mayor tamaño de las explotaciones, incremento de los rendimientos, etc. Destaca que la mecanización ha progresado mucho, hasta llegar a la sobremecanización, con una maquinaria infrautilizada. La utilización de los fertilizantes, pesticidas, regadíos e invernaderos también ha aumentado, con una alta inversión de capital. La ganadería intensiva se ha beneficiado del clima y de los grandes avances técnicos, pero hay un gran excedente de producción, que exige costosas subvenciones.

La explotación forestal, insuficiente para cubrir las necesidades, ha mejorado con la entrada de Finlandia y Suecia, dos de los grandes productores mundiales.

La pesca, tan importante en la costa atlántica (y en especial en España), ha sufrido una dura crisis en los últimos años, por el agotamiento de los recursos. La política pesquera de la UE ha sufragado gran parte de la reconversión.

Las diferencias territoriales.

Hay profundas diferencias entre las zonas: por el clima, el relieve, la formación humana, la distancia a los mercados… Es un paisaje agrario muy variado, entre las llanuras atlánticas de clima oceánico, las llanuras continentales del centro y Este, las zonas montañosas, los secanos mediterráneos.

Hay cuatro dominios diferentes: atlántico: en las costas atlánticas; continental: hacia el interior, mediterráneo: en el sur, y subtropical: islas Canarias, Madeira y Azores.

La productividad es muy distinta entre los países y las regiones, siendo más alta en las zonas de explotaciones intensivas. Generalmente las regiones mediterráneas son las menos productivas y ello se refleja en las menores rentas agrarias.

Los problemas estructurales.

Hay problemas estructurales: reducido tamaño de la explotación, tecnología desfasada en muchos lugares mientras en otros es la más avanzada, mano de obra cara, proteccionismo aduanero, excedentes en cereales, azúcar, vino, aceite, huevos, leche…, déficits en maíz, algodón, hortalizas…

El tamaño de la explotación es el factor fundamental, siendo menor la renta en las explotaciones más pequeñas, lo que es evidente en el caso de los países mediterráneos.

La mayor parte de los campesinos tienen una renta muy baja, pero hay un gran desnivel intercomunitario: las rentas en los Países Bajos son cinco veces superiores a las de Grecia.

Esencial en el éxito de la CEE fue la Política Agraria Común, la llamada “Europa Verde”, que hasta 1986 fue la que recibió la mayor parte de los presupuestos comunitarios, con el Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA). Sus objetivos son: aumentar la productividad y las rentas agrarias, garantizar el aprovisionamiento de los consumidores a precios razonables.

La población activa agraria.

Ha habido un fuerte éxodo rural, gracias a que la mano de obra ha sido sustituida por la maquinaria. Rasgos importantes son: feminización, más mano de obra asalariada, dedicación a jornada completa, envejecimiento.

Las explotaciones.

Ha habido un fuerte aumento en el tamaño medio de las explotaciones, que llega a las 64 has en el Reino Unido. En la Europa mediterránea la media es mucho más baja (Grecia, con sólo 4 has).

Conviven cuatro grupos de explotaciones: empresariales de gran tamaño, familiares de gran tamaño, familiar media y pequeña, a tiempo parcial.

El minifundismo parcelario originado por un largo proceso de división por herencias ha sido corregido por las políticas agrarias, con distintos resultados (total en los Países Bajos, la mitad en Alemania y Francia, una décima parte en Bélgica).

Los tres sistemas agrarios

Hay tres grandes sistemas:

  • La agricultura continental/atlántica del Norte, con producción de cereales, leche y carne. Es un sistema moderno, capitalizado, mecanizado.
  • La agricultura de los países del Este, con producción de cereales, patatas y remolacha azucarera. Es un sistema atrasado, pero que se está modernizando en los últimos años desde su incorporación a la UE.
  • La agricultura mediterránea del Sur, con producción de trigo, vino, aceite, frutas y hortalizas. Es un sistema menos moderno, con mucha mano de obra.

La variedad de climas permite una enorme diversidad de producciones, lo que facilita la complementariedad.

Continental – atlántico.
  • Francia es un país muy agrario, con elevadas producciones en muchos subsectores: cereales, vino, frutas, hortalizas, aceite de coiza y girasol. La ganadería produce sobre todo carne bovina y porcina, y leche. La pesca es poco importante.
  • Bélgica es un productor deficitario, con importante producción de cereales, carne y leche.
  • Holanda es un país productor de cereales y forrajes para piensos ganaderos. Es muy importante la producción de carne porcina y avícola, y leche. Es el gran regulador europeo del mercado de las flores, así como de la patata. Es un modelo en el control sanitario, sobre todo después de sufrir el impacto del “mal de las vacas locas” y la peste porcina.
  • Luxemburgo produce maíz, vino, carne bovina y avícola.
  • Alemania cuenta con una importante producción agraria, aunque poco importante dentro de la economía nacional. Produce cereales, forrajes, carne bovina, porcina y avícola, leche, vinos de calidad, frutas y hortalizas en el oeste.
  • Austria es un país de gran riqueza en prados y bosques, dedicado a una agricultura de los cereales, forrajes, vino. Ganadería bovina. Producción forestal.
  • Dinamarca está especializada en la producción de carne porcina y bovina, y leche.
  • Suecia es un país casi autosuficiente. Productor de cereales forrajeros, carne y leche. Gran productor de madera.
  • Finlandia es un país relativamente autosuficiente. Productor de cereales forrajeros, carne y leche. Gran productor de madera.
  • Gran Bretaña. Produce cereales y forrajes. La ganadería se beneficia de la gran extensión de los pastos. Es un gran productor de carne bovina, ovina y avícola, y leche. La pesca es importante en el Mar del Norte y el suroeste. La población activa agraria es muy pequeña.
  • Irlanda es un país muy agrícola. Produce cereales y forrajes. La ganadería se beneficia de la gran extensión de los pastos y produce carne bovina y porcina, y leche. La pesca es muy importante. La población agraria es aún muy grande, en un país de relativo retraso económico.
Los países del este.

La agricultura de los países del Este recién llegados se basan en la producción de cereales, patatas y remolacha azucarera, con una ganadería de escasa productividad. Es un sistema atrasado debido a su anterior colectivización pero que se está modernizando en los últimos años desde su incorporación a la UE, con importantes ayudas comunitarias.

  • Polonia es un país muy potente con una gran producción de patatas, remolacha azucarera, carne…, y se beneficia de que la agricultura estaba ya en manos de pequeños propietarios privados durante el régimen comunista. Un gran problema es la elevada edad media de los campesinos.
  • Los países bálticos, Estonia, Letonia y Lituania, tienen un sector primario que atraviesa graves dificultades competitivas, y produce los mismos productos y tiene similares problemas que Polonia.
  • República Checa, Eslovaquia, Eslovenia y Hungría tienen un sector primario relativamente más avanzado, con producciones importantes en algunos productos competitivos, como el lúpulo y la cebada en la República Checa.
  • Rumanía y Bulgaria tienen un sector primario poco competitivo, con grandes excedentes de mano de obra envejecida.
Mediterráneo del sur.
  • Portugal, un país de agricultura mediterránea, produce maíz en el norte, vinos en los valles fluviales, trigo y aceite de oliva en el sur. La pesca es muy importante. La población agraria es aún muy grande, en un país de relativo retraso económico.
  • España es uno de los grandes productores agrarios europeos, con tres grandes regiones: mediterránea, continental, atlántica, lo que diversifica las producciones. Las principales producciones son cereales, vino, aceite de oliva, frutas, hortalizas. El sector ganadero está en expansión (carne porcina y avícola). La pesca es muy importante (máximo productor europeo). Es uno de los países más dinámicos en la diversificación de producciones.
  • Italia, un país de agricultura mediterránea, produce grandes cantidades de cereales, vino, aceite, frutas, cítricos, hortalizas. La producción ganadera es importante, sobre todo en leche (norte). La pesca es deficitaria.
  • Grecia tiene un importante sector agrario griego, debido al relativo retraso económico del país. Es una agricultura mediterránea, cuyas principales producciones son el algodón (desde los años 30), el aceite y el pescado (especialmente crece la acuicultura). Hay crecientes producciones de cítricos, frutas y hortalizas. La producción ganadera es importante (ovino, caprino).
  • Chipre y Malta son muy pequeños y tienen poca importancia relativa.

Subsectores

Agricultura.
  • En cereales la cuota mundial de la UE ha pasado del 10% en 1980 al 15% en 1990. La productividad es muy alta, sobre todo en Francia. Ocupa 35,7 millones has, con una producción de 180 millones tm. Destacan trigo, cebada, centeno, avena. Aumenta la de maíz y arroz, más escasos, que todavía se importan.
  • En grasas vegetaleshay excedentes en aceite de oliva (salvo en 1995 por la baja cosecha), que se concentra en la zona mediterránea y es deficitaria en aceite de girasol, soja y coiza.
  • En viñedosla producción se concentra en los países mediterráneos, sobre todo en Francia, Italia y España. Tiene el 65% de las exportaciones mundiales. Hay grandes excedentes y se ha seguido una política de arranque subvencionado de viñas. Las comarcas con denominaciones son las que obtienen mejores resultados y no tienen sub­venciones comunitarias ni cuotas de producción.
  • Frutas, cítricos y hortalizas son producciones en expansión, en las que la entrada de los países mediterráneos ha compensado el anterior déficit. La patata es un producto básico, sobre todo en la Europa atlántica.
  • Los cultivos industriales aumentan, especialmente la producción de remolacha de azúcar, con excedentes azucareros. El tabaco abastece la mitad del consumo. El algodón, lino y cañamo crece pero no cubre la demanda. La UE es el mayor productor de lúpulo.
  • En floriculturala UE es un productor masivo y variado. Los Países Bajos son el mayor productor mundial de flores de calidad.
Ganadería

En los últimos decenios ha habido grandes mejoras:

  • Aumento y mejora de la alimentación animal: prados, piensos (se importa un tercio). Mejora de la sanidad animal.
  • Selección de razas con especialización de producciones (vacas lecheras o cárnicas) e inseminación artificial.
  • Se ha producido una concentración de las explotaciones, siendo las mediterráneas las más pequeñas y menos rentables.
  • En leche y productos lácteos la UE es el primer productor mundial y cuenta con el 50% de las exportaciones mundiales. Es el subsector más importante: 20% de la producción final agraria, sobre todo en la Europa húmeda (más del 30%). Hay grandes excedentes. Se protege con precios garantizados por su alto peso en la renta agraria. Las cuotas individuales y por países distribuyen la producción y los excesos son multados.
  • En carne, huevos… el subsector cárnico vacuno es el segundo productor mundial tras EEUU Se concentra en la zona húmeda. Tiene el 10% de la producción final agraria. En ovino es el mayor productor e importador. En porcino es el segundo tras China. El equino está desapareciendo. En el avícola hay excedentes. En miel se importa la mitad de la demanda.
Pesca.

El sector ha cambiado profundamente en los últimos decenios, por una serie de condicionantes:

  • Hay unos condicionantes institucionales: las zonas marítimas, antes libres por la infraexplotación de los recursos pesqueros, ahora están acotados por los países. Esto ha obligado a reducir, y lo hará más, las flotas pesqueras de largo alcance.
  • Los condicionantes técnicos han cambiado: Ha mejorado mucho la técnica de pesca, con mayores barcos, mejores redes y sistemas de localización de los bancos pesqueros, mejor conservación y procesado del pescado.

La política pesquera de la UE.

Se integra en la PAC, a partir de 1971, cuando la crisis pesquera comienza por la sobreexplotación de los caladeros. El libre acceso a los caladeros de los países de la UE para los pescadores fue un factor esencial para la no entrada de Noruega en 1972. El último conflicto ha sido la guerra del fletán.

La Política Pesquera Común (PPC) comenzó en 1983, con cuatro puntos:

  • Conservación de recursos: se prohíbe la sobreexplotación, con cuotas pesqueras.
  • Política estructural: ajustes de número de barcos y empleo, pero la mayor eficiencia de los barcos ha compensado la disminución.
  • La organización común del mercado: para garantizar el abastecimiento a precios favorables para el consumidor y el productor, con precios máximos y mínimos.
  • Política de acceso a caladeros exteriores: los acuerdos con terceros países se han incrementado y hoy son una parte muy importante de la política exterior de la UE.

Explotación forestal

La superficie de explotación forestal ocupaba en 1990 57 millones has, sólo el 1% de la superficie forestal mundial. Produce 100 millones m3 de madera, pero La UE es el gran importador mundial. Ha mejorado con la entrada de Finlandia y Suecia, dos de los grandes productores mundiales.

La política forestal comunitaria trata de mantener el equilibrio ecológico, aumentar la superficie forestal con la reforestación de las tierras marginales y utilizar mejor los recursos forestales.

El sector secundario.

La UE es uno de los grandes espacios industrializados junto con EE UU, Japón y China. Con un 7% de la población mundial produce un 25% de las manufacturas, con unos 30 millones de trabajadores. Tiene el 35% del PIB comunitario. Hay serios problemas en los dos últimos decenios, con sectores en crisis (acero, automóvil, construcción naval, textil) que han exigido una reconversión muy costosa en empleo y capital, junto a sectores punteros (telecomunicaciones, biotecnología). La política industrial de la UE ha sido muy activa en la defensa de la competencia y el impulso de la investigación.

Minería

La minería, en particular la del carbón, pero también la de minerales férreos, ha perdido gran parte de su importancia. La UE es un gran importador de metales.

Fuentes de energía

La enorme producción de energía en la UE se beneficia de los grandes recursos hidroeléctricos, la abundancia de carbón en Centroeuropa, la tecnología nuclear y los yacimientos de petróleo y gas natural del Mar del Norte. Sin embargo, la UE sigue siendo un gran importador de petróleo y gas natural.

Las energías alternativas se están desarrollando mucho en los últimos años.

Industria.

Hay un constante proceso de apertura hacia nuevas tecnologías, más competitivas, mientras las actividades industriales tradicionales (siderúrgica, química, automóvil) están en permanente reconversión, con grandes costes económicos y sociales. El 80% de las exportaciones de la UE son productos industriales y participa en el PIB con un 40%.

Para el estudio de la industria europea tal vez el mejor método es estudiar los sectores, teniendo en cuenta las empresas, que son las reales unidades productivas, más que las frías estadísticas. Por ejemplo,  no se puede conocer el sector de telecomunicaciones sin explicar la importancia de la empresa finlandesa Nokia y la sueca Ericsson.

La diversificación.

Tiene un alto grado de diversificación. La industria de bienes de capital y sobre todo la siderúrgica fue uno de los motores de la integración comunitaria y la diversificación ha progresado mucho desde entonces. Las más importantes son la alimentaria (17,1% del PIB industrial), seguida de la química (11,6%), vehículos (10,3%) e ingeniería eléctrica (10,2%), aunque esta última es la que tiene más empleo (12,3%).

  • La construcción, una actividad industria tradicional, está en expansión por la demanda de obras públicas y privadas. La gran empresa europea es Bouigues (francesa) seguida por otras alemanas, británicas, españolas (FCC, Dragados…).
  • La industria de materiales de construcción, con producción de cemento, vidrio… está muy concentrada en grupos cementeros y el gigante del vidrio Saint-Gobain (francés).
  • La industria tecnológica(biotecnología, telecomunicaciones, software…) crece de modo extraordinario, con empresas muy fuertes, como SAP (alemana de software), las de telecomunicaciones Nokia (finlandesa) y Ericsson (sueca)…
  • La industria informáticaes poco importante a nivel mundial, muy por detrás de EEUU y Japón, aunque algunas grandes empresas aún sobreviven: Siemens (alemana), Philips (holandesa), Thompson (francesa).
  • El sector eléctricocomparte en varias de sus mayores empresas unos rasgos industriales, energéticos y de distribución, en electricidad, gas natural, telecomunicaciones… Hay numerosas empresas de ámbito nacional, como RWE (alemana), Endesa, Iberdrola (españolas).
  • La industria de material eléctrico y maquinaria, con empresas muy importantes: Siemens, Mannesmann (alemanas), Philips (holandesa), ABB (sueco-suiza), Alcatel (francesa).
  • La industria química, muy relacionada con la petroquímica y la farmacia, está en gran parte en manos de varias grandes empresas: Hoechst, Basf (alemanas), L’air Liquide, Rhone Poulenc (francesas).
  • La industria petroquímicaestá en manos de grandes empresas de ámbito nacional: Royal-Dutch Shell (anglo-holandesa), British Petroleum (británica), Total y Elf-Aquitaine (francesas), ENI (italiana), Repsol (española)…
  • La industria farmacéuticacuenta con grandes multinacionales: Glaxo-Wellcome, Smithkline Beecham, Zeneca (británicas), Hoechst (alemana), Astra (sueca).
  • La industria aeronáutica y aeroespaciales un ejemplo de la política económica de integración que está desarrollando la UE es la prevista fusión en la nueva Airbus Industrie de las más grandes compañías de la industria aeronáutica europea: las ya presentes en el consorcio Airbus (la británica British Aerospace, la alemana Dasa, la francesa Aerospatiale, la española CASA) más otras invitadas a participar (de Francia, Italia y Suecia), a fin de competir más eficazmente con los gigantes norteamericanos Boeing (civil), Lockheed Martin (militar) y Northrop-Grum­man. En la actualidad Airbus tiene el 34% del mercado mundial de la aviación comercial (prevé alcanzar pronto el 50%) y factura más de 6,6 B ptas (1997). Hay una tradicional especialización industrial por países y regiones, que tiende a acrecentarse con las economías de escala que ha producido la integración.
  • La industria del automóvilse ha concentrado en unos pocos grandes fabricantes: Volkswagen, Daimler-Benz, BMW, Fiat, Renault, PSA (Peugeot-Citroën), Volvo.
  • La industria auxiliar del automóvilestá muy fragmentada y es muy importante en volumen. Las empresas españolas ocupan una posición destacada.
  • La industria alimentariaestá dividida en dos grandes bloques: uno de grandes empresas, entre las que destacan las británicas Unilever y BASS y la francesa Danone, y un amplio bloque de pequeñas empresas de ámbito nacional.
  • La industria de objetos de lujo(moda, cosméticos…) tiene empresas muy importantes, como LVMH y L’Oreal (francesas).
La población activa industrial.

El número de empleos industriales se ha reducido en los últimos 20 años, como consecuencia de la reconversión de los sectores en crisis y de la automatización de los procesos productivos. Últimamente se añade la relocalización en países del Tercer Mundo de las industrias más intensivas en mano de obra (por tanto con costos altos), mientras que en Europa quedan progresivamente las industrias con mayor necesidad de mano de obra muy preparada, como informática, telecomunicaciones, plásticos, farmacéutica, etc.

La industria europea y la globalización

La mundialización de la economía tiene en las empresas industriales europeas uno de sus principales sujetos. Las multinacionales europeas transfieren muchos de sus procesos productivos a los NPE (Nuevos Países Emergentes), desde Polonia o Chile hasta Vietnam o China. Las inversiones se extienden y crecen de año en año, incluso en periodos de crisis.

Con ello aumenta constantemente el comercio mundial y la interdependencia de las naciones, tanto en bienes de capital y consumo como en financiación. La tendencia mundial es la configuración de un gran mercado global, como lo demuestran los recientes acuerdos del GATT, con grandes asociaciones internacionales que se estructuran primero a nivel regional y luego se extienden a nivel continental e incluso transoceánico. Son ejemplos la propia UE, el nuevo espacio Euromediterráneo, Mercosur, América del Norte, Pacto Andino, ASEAN y el Pacto del Pacífico entre otros. Las industrias saltan de un país y de un continente a otro. Europa se especializa gradualmente en producciones de alto valor añadido y se convierte en un mercado esencial para las industrias extraeuropeas. Las inversiones también rompen las fronteras y así las multinacionales europeas invierten en Japón y las japonesas en Europa.

En 1990, 67 de las mayores empresas mundiales tenían su sede en la UE, sobre todo en los sectores químico-farmaceútico, metalúrgico, alimentario, automóvil y petrolífero. Esto asegura una ventajosa dimensión para la competitividad internacional. Las 50 mayores empresas europeas tenían unas ventas que doblaban el PIB de España y ocupaban a siete millones de trabajadores. Sus inversiones obedecen a estrategias globales, que minimizan los costes y maximizan los beneficios, sin consideraciones sociales excepto cuando hay fuertes presiones gubernamentales para evitar la deslocalización que destruye empleos y ocasiona graves costes sociales. Las dos tendencias más claras (y no opuestas) son la estrategia multidoméstica (con especialización de la producción en espacios distintos, sobre todo en las grandes aglomeraciones urbanas) y la estrategia global (para la ocupación de mercados cada vez más amplios). En un país las fábricas se concentran en las grandes urbes y cierran las pequeñas factorías menos competitivas, mientras que se abren nuevas factorías en puntos claves de las nuevas regiones mundiales en expansión.

Todo esto implica que la modernización y la supervivencia de la industria europea parece garantizada a largo plazo, pero por contra indica que se pueden agravar grandes problemas: desequilibrios regionales en Europa, desempleo.

Localización industrial

Hay fuertes diferencias territoriales en la localización industrial, por la elevada concentración industrial en las zonas más pobladas, con más fuentes de energía clásicas y medios de transporte. En contra las zonas rurales y de alta montaña están prácticamente vacías de industrias. Otra diferencia es la alta concentración en los países del centro y costa noratlántica (a lo largo de un gran arco desde Londres hasta Milán) mientras que en las zonas mediterráneas hay un vacío, salvo en los núcleos urbanos más importantes.

Se concentra en la zona desde el centro de Inglaterra al Norte de Italia, pasando por el Benelux, Norte de Francia y el Oeste de Alemania, donde fue favorecido históricamente por un mercado muy poblado, las buenas comunicaciones, la abundancia de carbón, la mano de obra abundante y bien preparada…

Se distinguen las zonas tradicionales y las periféricas:

Las zonas industriales tradicionales

Las zonas industriales tradicionales son las que reúnen las ventajas que permiten una economía de escala:

Las zonas más pobladas, que proporcionan un gran mercado y a la vez mano de obra abundante y preparada. La población atrae a la industria, en una doble relación causa-efecto.

Las zonas mejor dotadas de medios de transporte, sobre todo en los puertos y en las cuencas de los ríos navegables (Rin, Támesis, Sena, Mosa).

Las zonas con más recursos naturales (materias primas y fuentes de energía clásicas), sobre todo las zonas hulleras.

Las nuevas zonas industriales.

Las nuevas industrias con un alto desarrollo tecnológico y escasa necesidad de mano de obra están apareciendo en dos ámbitos: en las grandes ciudades, donde muchos de sus técnicos viven, y en las pequeñas ciudades (sobre todo universitarias) y comunidades bien conectadas con las grandes urbes (a pocas horas de viaje), donde los trabajadores especializados tienen una mejor calidad de vida. La mayor facilidad de la comunicación de personas, bienes e información está facilitando la deslocalización de las industrias de poco volumen y alto valor añadido.

Junto a las áreas industriales en declive (sobre todo las basadas antes en el carbón y la minería) aparecen zonas en expansión completamente nuevas, con una multiplicidad de factores, sobre todo las de mejores comunicaciones.

El sector terciario

El sector terciario de la UE es el más importante en PIB y PA (población activa), con más del 60% en casi todos los países. La terciarización de las economías es imparable, con el auge del transporte, comercio, turismo, finanzas, profesiones liberales, administración, investigación, servicios educativos y sanitarios, etc.

El sector de los servicios (de prestaciones) es el más amplio en número de diversas actividades económicas, de unos límites muy dudosos. Para Bell (1973) es el sector que define la sociedad postindustrial, marcada por una preeminencia de la ocupación en servicios, la importancia de la I+D, la composición profesional del personal del sector de técnicos con una alta formación y por los cambios en los sistemas de valores. Hay una estrecha relación con la industria, en una economía que abarata los productos y encarece el trabajo humano. El sector terciario genera en 1991 el 66,6 del PIB comunitario y su progresión parece continua e imparable a medida que el desarrollo diversifica las necesidades. Igualmente es el sector que proporciona más empleo y en el que se concentran las máximas expectativas de puestos de trabajo, sobre todo en los países mediterráneos, que aún tienen un largo camino por recorrer.

Entre las funciones terciarias destacan el comercio, los transportes y el turismo. Otro apartado es el de actividades de rango institucional y de servicio (administración, sanidad, educación, I+D).

Comercio interior

Los países de la UE mantienen un comercio muy activo entre ellos, que aumenta su especialización, la interdependencia y la unidad. Los ejes del comercio son esencialmente dos: uno del sur al norte, desde Marsella hasta Estocolmo, pasando por Lyón, Luxemburgo, el Ruhr y Copenhague; otro se inicia en Londres y acaba en Viena, pasando por el Benelux y Alemania. El centro neurálgico de ambos ejes es el Ruhr. Otros ejes secundarios unen los centros urbanos e industriales más importantes y dibujan una intensa red de conexiones.

Las reformas de los años 1990 aumentarán mucho más la intensidad de los intercambios al abolir las últimas barreras para el mercado único: trabas burocráticas, fronteras y sectores protegidos, y crear una moneda común. Pero aún hay múltiples barreras mentales, así como legislativas, que dificultan la plena integración comercial. Una de ellas es la diferente estructura comercial de cada país: distinta proporción de grandes almacenes, hipermercados, supermercados, autoservicios, franquicias, comercio independiente… Todo apunta a una progresiva concentración y especialización de las empresas y establecimientos comerciales, impulsadas por los cambios en los hábitos de consumo, la aparición de nuevos segmentos de productos y consumidores, el aumento del nivel de vida, las mejoras en el transporte, las telecomunicaciones…

El sector de la distribución genera el 13% del PIB y el 14% del empleo comunitario. Su importancia es relevante y permanente, pero está sometida a una creciente reconversión, con destrucción del tejido comercial en el centro de las ciudades y en las afueras de estas.

La concentración en grandes empresas distribuidoras está muy avanzada: Carrefour y Alcampo (francesas), Marks Spencer, Tesco, Boots (británicas), Corte Inglés (española).

Comercio exterior

La UE es la principal potencia comercial del mundo, aunque en las estadísticas se hace abstracción de los intercambios que se producen entre los mismos países comunitarios (la gran mayoría). Sectorialmente es un mercado que importa alimentos, materias primas y energía, y que exporta productos manufacturados. La gran potencia comercial es Alemania, seguida a distancia de Francia, Reino Unido e Italia, aunque los pequeños países de Benelux tienen una mayor dependencia relativa en su PIB.

Transportes

La importancia del sector del transporte en la UE es enorme y explica el desarrollo de algunas zonas y el estancamiento económico de otras alejadas de los ejes principales.

Hay importantes desigualdades nacionales y regionales en la cantidad y calidad de las redes de transporte: carretera, autopista, ferrocarril, puertos y aeropuertos. El nivel más alto se alcanza en los países del norte, aunque en los del sur se han hecho extraordinarios progresos en el último decenio. La UE ocupa el primer lugar mundial en tráfico por carretera y puertos (Rot­terdam sobre todo), y el segundo en aeropuertos, tras EE­UU.

Telecomunicaciones

Las telecomunicaciones son una actividad ascendente, beneficiada por el desarrollo tecnológico y el cambio revolucionario hacia una sociedad de la información. Después de las revoluciones agrícola (10.000 a.C.), industrial (siglo XVIII y XIX), ahora aparece una tercera revolución económica: la informativa, definida por la electrónica, la informática, las telecomunicaciones, la tecnología en general. Todas las otras actividades económicas son enlazadas por las comunicaciones y su desarrollo es una prioridad esencial para el crecimiento económico. Así una de las políticas de fomento industrial más usadas es la inversión en redes de transporte y telecomunicaciones, por su alto nivel de retorno de la inversión.

En Europa están algunas de las empresas más potentes del mundo de las telecomunicaciones, con un ámbito nacional, aunque se están diversificando hacia Latinoamérica, Europa del Este y otros mercados. Destacan entre ellas Telefónica.de España, Vodafone, Deutsche Telekom, France Telecom, British Telecom, Italia Telecom,..

Finanzas

La banca, seguros, finanzas, cambio de moneda, etc., son actividades de larga tradición en Europa, con un alto valor añadido en sus servicios. Era uno de los sectores más intensivos en mano de obra hasta la revolución tecnológica actual. Se está produciendo el inicio de un proceso de integración de las empresas financieras, a fin de prepararse para la competencia en la Europa del euro.

El sistema bancario europeo, el de mayor tradición del mundo, se asienta sobre una inmensa concentración histórica de capitales. Tendencias crecientes son la internacionalización, la concentración, la banca más universal (todos los segmentos del mercado), la liberalización. Otro rasgo es la constante reconversión, con la introducción de nuevas tecnologías de información y servicio que arrinconan la tradicional banca con contacto directo banco-cliente. Se estudia detenidamente los distintos sistemas nacionales, que tenderán a converger en sus características. En la actualidad hay un conjunto de grandes bancos como los alemanes Deutsche Bank y Commerzbank, los franceses Credit Lyonnais, BNP, los británicos HSBC, Lloyds, Barclays, el holandés ABN-AMRO, el belga Société Gé­nérale, los españoles BBVA, Santander…) y otros conjuntos formados por banca especializada, banca regional y cajas de ahorros.

La UE como conjunto es uno de los mayores mercados financieros del mundo, en renta variable y fija, aunque desperdigado en Londres (la segunda mayor Bolsa mundial) y otras plazas importantes, como Frankfurt, París, Milán, Amsterdam, Madrid. Hay un proyecto de hacer una Bolsa global (telecomunicación).

El sector de seguros tiene una gran tradición en Europa. Destacan los grupos aseguradores Allianz y Muenchener (alemanes), AXA-UAP (francés), Halifax y Prudential (británicos), Generali (italiano).

Turismo

El turismo a finales del siglo XX se beneficia de su generalización social y geográfica de partida, el aumento de los desplazamientos y su organización y profesionalidad, como una actividad generadora de riqueza.

El desarrollo del turismo interior y exterior de la UE es constante, con un alto índice anual medio y unas previsiones muy optimistas, que la unión europea estimula gracias a la abolición de las fronteras interiores y la futura moneda común. Se pueden clasificar varios sectores turísticos: de sol, montaña, rural, cultura, de playa, de ciudad, deportivo, sanitario, etc.

Los países mediterráneos aparecen como los grandes focos receptores mientras que los del norte y oeste son los emisores.

La región mediterránea está compuesta por España, Portugal, Francia, Italia y Grecia, países beneficiados por un clima muy ventajoso en verano (seco, estable) y por el mar Mediterráneo. Es en esta región una de las actividades más rentables en cuanto creación de PIB y empleo, sobre todo en España, ayudando decisivamente a equilibrar las balanzas de pagos

Las regiones turísticas de países emisores son las zonas urbanas de los países del norte y oeste, debido al clima poco atractivo en verano (lluvias, frío).

Las empresas más importantes del sector turístico son los tour-operadores de Alemania y Gran Bretaña, y las cadenas hoteleras británicas y españolas (Sol Meliá, Barceló…).

Otros servicios

Este amplísimo y diversificado sector acrecienta igualmente su importancia al aumentar la importancia de la administración del Estado en la vida económica de los países, así como la atención que se da a la educación y la investigación como factores de equilibrio social y de desarrollo económico. La multiplicación de las actividades de servicios es imparable ante el aumento de la demanda de servicios domésticos o de reparación, profesionales de tipo jurídico, asesoramiento, gestión y publicidad, construcción, etc.

Políticas comunes de la Unión Europea: presupuesto, políticas sectoriales, regional y social

Presupuesto de la Unión Europea

Las políticas comunes se sufragan con el Presupuesto de la UE, que ha crecido extraordinariamente a medida que aumentaban sus competencias, hasta alcanzar un límite legal del 1,27% del PIB de la UE. En 1987 el presupuesto era de 36.040 millones de ECUS y en 1992 era de 62.119 millones, lo que a un cambio de 1 ECU por 129 pesetas, representaba 8 billones de pesetas. En el periodo 2000-2006 sumó 728.070 millones ecus.

Los gastos se reparten en varios apartados: agricultura y pesca son los más importantes (casi el 50% del total), y con los de política regional y transporte se llevan el 83% del gasto.

Los ingresos se nutren de cuatro fuentes:

  • Las exacciones reguladoras agrícolas: derechos sobre importaciones agrícolas de terceros países para compensar el mayor precio de estos productos en la UE.
  • Los derechos de aduanas de la tarifa exterior común.
  • Un 1,4% sobre la base imponible del IVA. Hay una corrección por el “cheque británico” de devolución.
  • La aplicación de un tipo universal uniforme al PNB de los países, el 0,319% en 1996.

Esta estructura hace que los países más ricos sean los que más pagan: Alemania lo hace con un 29% del total y España con un 9% de media. El techo de ingresos es el 1,25 del PIB de la UE.

Política social de la Unión Europea

La UE ha desarrollado históricamente una positiva política social, con el fin de conseguir la “cohesión económica y social”, con un desarrollo equilibrado, aunque hay grandes diferencias entre los países. Desde el principio se logró el libre movimiento de trabajadores y otros logros se sumaron con el tiempo. El gobierno conservador de Gran Bretaña se negaba (hasta la llegada al poder de los laboristas en 1997) a ac­eptar una política social común, con derechos laborales, horarios más reducidos, salarios mínimos, higiene, etc. Pero el resto de los países están básicamente de acuerdo. Esta política se realiza mediante el Fondo Social Europeo (FSE).

Mercado de trabajo.

Está destinada a grupos especialmente desfavorecidos: mujeres, jóvenes, parados de larga duración.

Libre circulación de trabajadores.

Cualquier trabajador puede desplazarse a otro país conservando los mismos derechos, leyes, reglamentos, etc., que los trabajadores del país al cual se desplaza.

Fondo Social Europeo

Se ha creado el Fondo Social Europeo. La formación profesional ha sido una prioridad.

Nivel de vida

Se busca el equilibrio socio-laboral de la mujer, la lucha contra la pobreza y la prevención de accidentes.

Sindicatos

Gran Bretaña, Alemania y Países Bajos tienen un sindicato integrador. El resto de países se debate en el dualismo de dos fuerzas mayoritarias. En España están UGT y CCOO, junto a algunos sindicatos sectoriales y locales de menor dimensión.

Educación

Potenciación de proyectos trasnacionales como COMETT, LINGUA, FORCE, ERASMUS, HELYOS II…

La Carta Social Europea

Recoge los derechos sociales básicos en principios generales: libre circulación, empleo y remuneración, mejora de condiciones de vida y trabajo, protección social, libertad de asociación y negociación colectiva, formación profesional, igualdad hombre-mujer, información, consulta y participación de los trabajadores, protección de salud y seguridad en el lugar de trabajo, protección de niños y adolescentes, pensión para la tercera edad, derechos de los minusválidos. El desarrollo de los comités de empresas comunitarias (de ámbito europeo), será otro paso importante, que debe realizarse entre 1996 y después de 1999.

Política regional de la Unión Europea

Hay fuertes desequilibrios económicos, entre una Europa del Norte, próspera, con relativamente poco paro, y una Europa del Sur, con problemas económicos y alto paro. Además, en cada Estado hay desequilibrios entre zonas desarrolladas y zonas deprimidas y marginadas de los procesos de modernización económica y social. Por ello se ha desarrollado la política estructural, con tres grupos: Fondos Estructurales, Fondos de Cohesión, Ayudas de Preadhesión.

La UE ha hecho una división artificial según los criterios de los límites institucionales definidos por los países miembros. Son los NUTS: unidades territoriales estadísticas, que toman el nombre de regiones, de dimensiones muy distintas en superficie y población. Pero la división geográfica es la clá­sica. La Comisión estableció en el Informe de 1987 cuatro categorías: 1) en función del desarrollo: ricas, pobres y menos desarrolladas, 2) en función del sector: industriales y agrarias, 3) en función del asentamiento poblacional: urbanas y rurales, 4) en función de la situación física: periféricas y centrales, insulares, de montaña y limítrofes.

Las que estudiaba la Comisión en el Informe, a fin de desarrollar una política correctora de los desequilibrios, eran:

  • Regiones menos desarrolladas. Con niveles bajos de renta, productividad y empleo.
  • Regiones industriales en decadencia. En reconversión de las industrias clásicas y de las fuentes de energía.
  • Regiones agrarias. Son las de un empleo agrario superior en un 50% a la media comunitaria.
  • Regiones urbanas con problemas específicos. Son las afectadas por problemas de reconversión industrial y otros.
  • Regiones periféricas o insulares. Son las más aisladas.
  • Fronterizas. Las que limitan con otro Estado.

Las políticas contra los desequilibrios

La política regional común tardó hasta 1972 en desarrollarse. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional, FEDER (1975), ha sido el instrumento, en colaboración con los Fondo Social Europeo (FSE) y Fondo Europeo de Garantía (FEOGA). Las políticas fueron dotadas de una planificación a medio plazo y unos presupuestos crecientes al entrar nuevos países con regiones muy problemáticas.

Los Fondos Estructurales

Para solucionar estos problemas hay una serie de Fondos estructurales, cinco en los años 90, reducidos a tres en 1997, con su financiación separada (suponen la mayor parte del gasto regional por grupo (10/11 del gasto estructural), a fin de armonizar al máximo los fines del desarrollo regional. Las que reciben más fondos son las regiones menos desarrolladas (objetivo 1º), zonas industriales en declive (2º) y zonas rurales (5bº).

Objetivo 1: regiones con producto inferior al 75% de la media comunitaria. Se lleva 2/3 de los fondos estructurales. En España tenemos Andalucía, Extremadura, las dos Castillas, Galicia, Asturias, Ceuta y Melilla, y ya lo han abandonado Canarias, Valencia y Cantabria.

Objetivo 2: regiones en declive industrial o agrícola, grandes ciudades con problemas de exclusión social y zonas pesqueras en reconversión. Subvenciona en 1997 al 26% de la población europea. El criterio prioritario de reparto es el desempleo. En Baleares es objetivo 2 el Raiguer.

Objetivo 3: apoyo al empleo.

Los Fondos de Cohesión

Además, hay los Fondos de Cohesión (1/11 del gasto estructural) desde 1992, que se destinan sólo a los países con renta por debajo del 90% de la media comunitaria: España (55% del total), Portugal, Grecia e Irlanda (hasta 2003). Si se consigue superar el límite del 90% hay todavía un plazo de seis años antes de abandonar estos Fondos. Si a partir del 2000 un país incumple el programa del Pacto de Estabilidad puede perder estos fondos.

Política del medio ambiente de la Unión Europea

Objetivos de la política medioambiental de la UE

  • Conservar, proteger y mejorar la calidad del medio.
  • Contribuir a la protección de la salud de las personas.
  • Garantizar la prudente y racional utilización de los recursos naturales.

Los tres principios de la acción de la UE son: acción preventiva, corrección de las agresiones en su misma fuente y explicitación de que quién contamina paga.

Se han emprendido unos grandes programas de regeneración de las aguas, con resultados desiguales.

Las consideraciones sobre la repercusión medioambiental de la industria son cada año más apasionadas al conocerse mejor los catastróficos efectos de la contaminación de la atmósfera, el agua y el suelo, sobre el equilibrio ecológico y sobre la calidad de vida de la población. Los fenómenos contaminantes repercuten mucho más allá de las fronteras de los países contaminantes, desde la lluvia ácida que arrasa los bosques a la destrucción de la capa de ozono.

La industria “verde” o ecológica, que proporciona servicios anticontaminantes a las demás industrias y servicios, es uno de los subsectores más expansivos en PIB, creación de empleo y exportaciones y su importancia crecerá sin duda.

La política medioambiental de la UE, con los Programas de Acción Comunitaria en Materia de Medio Ambiente (PACMA) ha conseguido paliar muchos de los peores efectos de la contaminación, implementando políticas comunes que disminuyan esta (control de las emanaciones de gases tóxicos, del vertido de aguas residuales, de vertidos de desechos industriales, de enterramiento de residuos nucleares) aunque ha sido muy criticada por ser demasiado limitadora de la soberanía nacional.

La financiación de la política medioambiental.

Se mantiene el principio de que quién contamina paga. La ecotasa es un impuesto ecológico sobre las energías fósiles (contaminantes), cuya entrada en vigor se ha retrasado.

La estrategia comunitaria de desarrollo sostenible.

Se determinan las medidas en cinco sectores: Industria. Energía. Transporte. Agricultura. Turismo. Además se establece que debe haber una política de comercio exterior (en el GATT) que tenga en cuenta el principio de sostenibilidad en las relaciones comerciales internacionales.

Política económica de la Unión Europea

La UE tiene todavía unas escasas competencias en política económica general, lo que cambiará previsiblemente con la moneda única, porque será necesaria una política común para toda la UE respecto a la inflación, déficit, impuestos, etc. Actualmente el sistema fiscal se está armonizando, con el desarrollo del impuesto del IVA y los progresivos sobre la renta y el patrimonio de los ciudadanos. Pero veremos que sí hay políticas sectoriales (en especial en el sector primario), que estudiaremos en cada uno de los sectores.

El proceso se ha realizado en una serie de pasos legales, desde el Tratado de Roma en 1957. Las más recientes de las cuales son:

  • Aprobación del Libro Blanco, mayo de 1985, con medidas para alcanzar el mercado único.
  • Tratado de Maestricht, de 1993, con: Moneda única para 1999. Ciudadanía europea. Política exterior y de seguridad común. Tratados internacionales de la UE. Política común en industria, formación, cultura, investigación, desarrollo, social y salud. Cooperación en política interna (pasaporte único, seguridad, terrorismo, delincuencia, narcotráfico).

Política monetaria de la Unión Europea: el euro

La Unión Económica y Monetaria (UEM) pretende la creación de un mercado interior de la Unión Europea, en el que converjan progresivamente las distintas políticas y regulaciones económicas de los Estados miembros, y en el que eventualmente se realice una unión monetaria.

Conforma el marco para la estabilidad económica, sustentada en un banco central independiente y las obligaciones jurídicas impuestas a los Estados miembros, consistentes en aplicar políticas económicas sólidas y en coordinarlas estrechamente.

Puesto que los intercambios comerciales entre los Estados miembros de la UE alcanzan el 60% de su comercio total, la UEM es el complemento natural del mercado único. Este mercado funcionará con mayor eficacia y desarrollará plenamente sus efectos beneficiosos gracias a la eliminación de los elevados costes de transacción, generados por la conversión de las monedas y las incertidumbres asociadas a la inestabilidad de los tipos de cambio.

Es la moneda de la zona euro, compuesta en 2014 por dieciocho de los 27 Estados miembros de la UE, que comparten esta moneda única. Los billetes y monedas de euro se pusieron en circulación el 1 de enero del 2002.

La institución que dirige este proceso es el Banco Central Europeo, creado en 1998 para introducir y gestionar la nueva moneda, efectuar operaciones con divisas y garantizar el buen funcionamiento de los sistemas de pago. Es también responsable de fijar las grandes líneas y ejecutar la política económica y monetaria de la UE. Una de las principales tareas del BCE es mantener la estabilidad de precios en la zona euro, preservando el poder adquisitivo del euro. Tiene su sede principal en la ciudad de Fráncfort del Meno.

La Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea

Los países europeos han desarrollado políticas agrarias modernizadoras, especialmente desde 1945 (concentración parcelaria, mecanización), pero también se han tomado medidas proteccionistas ante las importaciones, lo que ha representado graves disfuncionalidades y que el sector no esté bien preparado para unos mercados mundiales liberalizados.

Esencial en el éxito de la CEE fue la Política Agraria Común (PAC), la llamada “Europa Verde”, que hasta 1986 fue la que recibió la mayor parte de los presupuestos comunitarios, procedentes del Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA).

La Política Agraria Común (PAC) comenzó con la firma del Tratado de Roma (1957), con varios objetivos:

  • Aumentar la productividad,
  • asegurar el nivel de vida de los campesinos,
  • estabilizar los mercados,
  • garantizar los abastecimientos,
  • asegurar precios razonables al consumidor.

Las medidas fueron: unidad de mercado, preferencia comunitaria frente a terceros países, solidaridad financiera. Sus principios van encaminados a crear un mercado interior, mediante:

  • Precios comunes de todos los productos agrarios.
  • Preferencia en la compra de los productos de los países de la CEE.
  • Impuestos aduaneros a los productos agrarios procedentes de terceros países.
  • Con el dinero de los impuestos anteriores se dan sub­venciones a las exportaciones de productos agrarios propios.
  • Ayuda económica a los agricultores con el FEOGA.

Con la Política Agraria Común (PAC) de la UE se han establecido varios fondos europeos para el mantenimiento de la renta agraria y el medio rural, pero disminuyendo la producción de excedentes y favoreciendo la reducción de la superficie cultivada. La UE fija anualmente dos precios: 1) Máximo o indicativo (protege al consumidor). 2) Mínimo o de garantía (protege al productor). Esta política proteccionista e intervencionista provoca problemas: 1) Excedentes de producción. 2) Problemas medioambientales. 3) Presiones internacionales.

Las propuestas para la reforma de la PAC en 1991 han sido

  • Control de producción para evitar stocks y el crecimiento de los gastos agrícolas (está creciendo el uso de la técnica del laboreo mínimo).
  • Política de precios más competitiva.
  • Mantenimiento de los principios de unidad de mercado, preferencia comunitaria frente a terceros países y solidaridad financiera.
  • Promover los alimentos de calidad.
  • Redefinición de las funciones del agricultor: producción, protección del medio ambiente y desarrollo rural.
  • Ampliar el concepto de desarrollo rural a otros sectores productivos.

Se preconizan medidas correctoras de las deficiencias estructurales en las estructuras agrarias en las zonas de montaña y poco favorecidas. Ha tenido poco éxito.

Política industrial de la Unión Europea

La política industrial no ha sido un éxito completo, debido a que no se ha acertado en estructurar una política de reconversión industrial menos gravosa (la siderurgia, construcción naval y el textil han sufrido grandes pérdidas de mano de obra y producción), ni crear una industria innovadora que sea plenamente competitiva con EEUU, Japón y, en la actualidad, con los países emergentes (que aprovechan sus menores costos de mano de obra). Faltan sectores competitivos en informática, espacial, aeronáutica, óptica, electrónica, bioquímica.

La política industrial comunitaria siempre ha procurado impulsar la competitividad y ciertamente lo ha logrado con éxito, con una constante reconversión industrial de alto coste financiero. La política comunitaria favorece los sectores industriales de mayor porvenir, con mayor aplicación de tecnología y mano de obra preparada, de mayor margen comercial, como las telecomunicaciones, la biotecnología, aeroespacial,…, así como la potenciación de las PYME.

Las medidas son de varios tipos:

  • Políticas sectoriales. Se ha impulsado la reconversión de los sectores industriales en crisis y se han potenciado los sectores emergentes. La primera con cierre de fábricas y formación de reciclaje de los trabajadores. La segunda con apoyos a la investigación más desarrollo (I+D) y la formación profesional, junto a apoyos fiscales y financieros.
  • Políticas horizontales. Son más complejas, garantizando la libre competencia, procurando mejorar las infraestructuras y servicios, reduciendo las trabas burocráticas, buscando nuevos mercados, reformando (liberalizando) el mercado de trabajo, potenciando la investigación y la tecnología, etc.

Política de comunicaciones de la Unión Europea

Una de las políticas más ambiciosas de la UE es la promoción de las autopistas y de las líneas férreas de alta velocidad que unifiquen la red europea de transportes, abaratando y reduciendo el tiempo de viaje entre los distintos países.

La integración de España en la Unión Europea

La adhesión de España a la UE (la CEE entonces) se realizó mediante dos tratados. Tratado de Adhesión, de 1 de enero de 1986, con la incorporación progresiva de España a la política comunitaria, según los diversos sectores.

La agricultura en España y la Unión Europea

Hubo que salvar las profundas diferencias respecto a la agricultura europea, pues hay un largo enfrentamiento entre los intereses de la agricultura del Norte y del Sur. Cuando España entró la PAC beneficiaba a los productos de la agricultura húmeda (cereales, forrajes, ganadería). Las debilidades comparativas de la agricultura mediterránea de España han sido compensadas con una enorme transferencia de renta agraria a nuestros campesinos y la mayor tecnificación que la competencia hizo necesaria. Hoy la agricultura española es muy competitiva en vino, aceite de oliva, trigos duros, arroz, frutas, hortalizas, fresas, flores, etc. La ganadería, en cambio, ha sufrido mucho más y tarda en adaptarse (salvo la avicultura).

La España pesquera e industrial

En la pesca la integración de España ha aumentado mucho el número de barcos y la población activa del sector pesquero europeo. España es sin duda la gran potencia pesquera europea (tercera mundial tras EEUU y Japón). La escasez de caladeros y el agotamiento de los ya existentes provocan continuos enfrentamientos internacionales y la necesidad de reconvertir el sector, con un alto coste económico y social.

La industria ha sufrido un proceso de reconversión, que parece permanente: por ejemplo antes el sector siderúrgico, hoy el sector naval otra vez. El gran problema es el pequeño tamaño de las empresas industriales, con una escasa capitalización e innovación en la gestión organizativa y comercial, el retraso tecnológico, la baja formación laboral, etc.

La política regional en España

La mayor parte de las regiones españolas atrasadas se acogen a las ayudas del fondo FEDER. Pero casi todas reciben ayudas por una causa u otra (rurales, industria en reconversión, ciudades con problemas sociales, islas con mal transporte).

Bibliografía

Libros.

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Anuarios El País, El Mundo, El Estado del Mundo-Akal.

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Artículos. Orden cronológico. Se actualiza para los sectores económicos en la entrada: La situación actual de la Unión Europea: los sectores económicos.

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Abellán, Lucía. La Eurocámara urge a imponer ya la cuota femenina en los consejos. “El País” (14-III-2012) 34. Incluye un resumen de varios aspectos de la situación de la mujer en Europa.