Los visigodos

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Los visigodos llegaron a Hispania a partir del siglo V, durante el último siglo del Imperio romano en Occidente. Más adelante, lograrían asentar un reino estable desde el siglo VI hasta los comienzos del VIII.

Este ciclo de seis conferencias analizará el origen de los godos y su relación con el Imperio romano. Se estudiará, asimismo, la formación y funcionamiento del reino visigodo en Hispania y también se lanzará una mirada al otro reino bárbaro peninsular, el de los suevos, que terminaría siendo engullido por el de los visigodos. Del mismo modo, se perfilará el enorme caudal cultural de la época, con especial atención a la aparición de nuevos espacios de poder eclesiásticos y civiles y a figuras como Isidoro de Sevilla, arzobispo durante el siglo VII. Y finalmente se plantearán las posibles respuestas al interrogante de cómo fue posible que un reino tan anclado durante más de dos siglos desapareciera rápidamente tras la entrada de los musulmanes.

Los godos y los inicios del reino en Hispania

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El saco de Roma por los visigodos en 410, 1890. Joseph Noel Sylvestre. Óleo sobre lienzo.

En el origen de los godos se mezclan leyendas y datos históricos fidedignos. La conferencia intentará acompañar al público en la formación de los Gothi, los godos, y su historia en el mundo romano, que tiene como conclusión final su instalación en Hispania. Los enfrentamientos, pero también los acuerdos con Roma, el saqueo de la capital imperial, la instalación en la Galia y, finalmente, en Hispania, son algunos de los hitos de semejante proceso histórico. Atenderemos, con particular detalle, a los primeros tiempos del reino ya propiamente visigodo en Hispania. Se explicarán al público los problemas para su instalación y consolidación, así como las claves de la misma.

Bibliografía recomendada:

  • Castellanos, S., En el final de Roma, Marcial Pons: Madrid, 2013.
  • Díaz Martínez, P. C. Martínez Maza, C. y Sanz Huesma, F. J., Hispania tardoantigua y visigoda, Istmo: Madrid, 2007.
  • González Salinero, R., Introducción a la Hispania Visigoda, UNED: Madrid, 2017.
  • Halsall, G., Las migraciones bárbaras y el Occidente romano, Universitat de València: Valencia, 2012.
  • Heather, P., The Goths, Blackwell: Oxford, 1996.
  • Wolfram, H., History of the Goths, trad. de Thomas J. Dunlap, University of California Press: Berkeley, 1990.

La imagen del bárbaro en la Roma bajoimperial

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«Guerreros germánicos» retratados por Philipp Clüver en Germania Antiqua (1616)

Durante el Bajo Imperio, la imagen de los bárbaros que recogen las fuentes escritas se nutre de un arquetipo ya consolidado desde la república, a partir del paradigma heredado del mundo griego. El retrato se construye con atributos que sirven de marcadores identitarios. Sus rasgos físicos, indumentaria y usos sirven para identificarlos como ajenos a la civilización romana, y, en consecuencia, para advertir también de su potencial peligro. Las descripciones sobre los bárbaros permiten comprobar que su imagen no se fundamenta en la observación directa de la realidad contemporánea, sino que bebe de la tradición grecorromana.

En este retrato trazado con rasgos heredados sí se incorpora en época bajo imperial un nuevo elemento identificativo: su devoción, inicialmente politeísta, que revalida su condición de gentes no civilizadas. En un breve recorrido por estos repertorios se comprueba cómo evoluciona la percepción del bárbaro, desde las primeras fuentes griegas que describen como bárbaros a los pueblos que habitaban en regiones fabulosas con facciones humanas y cuerpo animal, hasta finalmente llegar al reconocimiento de San Agustín de los bárbaros como un pueblo con el que se comparte una misma naturaleza humana.

Será la conversión al cristianismo de los godos bárbaros lo que permitirá abandonar progresivamente el paradigma que los identificaba con bestias salvajes, para reconocer en ellos un instrumento de la providencia divina, como potenciales devotos que extenderían el evangelio a todo el orbe.

Bibliografía recomendada:

  • Arce, J., Bárbaros y romanos en Hispania: 400-507 A. D, Marcial Pons Historia: Madrid, 2007.
  • —–, Alarico (365/370-410 A.D.): La integración frustrada, Marcial Pons Historia: Madrid, 2018.
  • Azzara, C., Las invasiones bárbaras, Editorial Universidad de Granada: Granada, 2004.
  • Castellanos, S., En el final de Roma (ca. 455-480), Marcial Pons Historia: Madrid, 2013.
  • —–, Los visigodos, Síntesis: Madrid, 2018.
  • Coumert, M. y Dumézil, B., Los reinos bárbaros en Occidente, Editorial Universidad de Granada: Granada, 2013.
  • Wickham, C., El legado de Roma. Una historia de Europa de 400 a 1000, trad. de Cecilia Belza y Gonzalo García, Pasado y Presente: Barcelona, 2013.

El otro reino bárbaro en Hispania: los suevos

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«Batalla entre germanos y romanos en el Rhin» de Friedrich Tüshaus. 1876

La historia del reino suevo de Gallaecia viene marcada por la naturaleza de sus fuentes. Aun siendo la primera entidad constituida como reino en el interior del Imperio romano, nuestro principal informante, el cronista Hidacio, se muestra renuente a reconocer como regnum la entidad política con la que convive. Solo al final de su crónica parece mostrarse de acuerdo en que los suevos constituyen una realidad política que debe ser tenida en cuenta, un reino que ha conformado una entidad de dominio. Hidacio apenas sabe nada de cuáles puedan ser las estructuras internas de esa monarquía, solo del efecto que causan a su alrededor, del rechazo que provocan y también de la seducción a la que someten a otros sectores de la población, a una parte de la aristocracia dispuesta a buscar una colaboración, a construir una realidad territorial nueva.

Esa perspectiva colaborativa parece haberse impuesto en el periodo entre el 469 y el 550, cuando se produce una colusión de intereses frente a la agresividad goda. La figura de Martín de Braga, merced a su propia obra y a una historiografía entregada a elogiar su tarea como factótum de la conversión al catolicismo y de organizador de su Iglesia, ha oscurecido lo que probablemente había sido parte de un largo proceso de negociación entre la élite guerrera sueva y las aristocracias, sean romanas o indígenas, laicas o eclesiásticas. En el siglo VI la corte de Braga ha sido ampliamente reconocida, por visigodos y francos, por la corte de Constantinopla. Sin embargo, tras la sumisión por los godos, la historiografía oficial volvió a negar el pasado suevo. Apenas unas pocas noticias de Juan de Biclaro e Isidoro de Sevilla, relativas a la conquista, han quedado como recuerdo de sus vecinos peninsulares.

Bibliografía recomendada:

  • Castellanos, S., En el final de Roma (ca. 455-480). La solución intelectual, Marcial Pons: Madrid, 2013.
  • Díaz Martínez, P. C., El reino suevo (411-585), Akal: Madrid, 2011.
  • López Quiroga, J. (coord.)., In tempore Sueborum. El tiempo de los suevos en la Gallaecia (411-585). El primer reino medieval de Occidente, Diputación Provincial de Ourense: Ourense, 2018 [Un segundo volumen incluye el catálogo de la exposición del mismo título celebrada en Ourense entre el 15 de diciembre de 2017 y el 6 de mayo de 2018].
  • Poveda Arias, P., “Conquista e integración de la Gallaecia en el reino visigodo”, en Lucentvm, n. 41, 2022, pp. 1-17.
  • Rodrigues da Silva, L., Monarquia e Igreja na Galiza na segunda metade do século VI. O modelo de monarca nas obras de Martinho de Braga dedicadas ao rei suevo, Universidade Federal Flumiense: Niterói, 2008.
  • Thompson, E. A., Romans and Barbarians, The Decline of the Western Empire, The University of Wisconsin Press: Madison, 1982.

Religión y cultura en la Hispania visigoda

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Legisladores de la época goda. Cuadro de don Carlos Rivera. Palacio del Congreso de los Diputados.

Durante el periodo de inseguridades del siglo V, el factor de continuidad estuvo asegurado gracias a la red de iglesias ya establecida en Hispania. Sus obispos se encargaron de proporcionar certidumbres en unos tiempos tan complejos. La instalación definitiva de los visigodos en territorio ibérico a comienzos del siglo VI inauguró una etapa de estabilidad, que se vio reforzada tras su conversión definitiva al catolicismo en el Concilio III de Toledo (589).

A partir de entonces, se inició una estrecha colaboración entre monarquía e Iglesia, que ofrecía a la primera el respaldo de los más destacados representantes de la población hispanorromana, a cambio de una participación notoria de los obispos en asuntos que trascendían la esfera religiosa. La expresión más evidente de tal colaboración fueron los concilios de Toledo, auténticas asambleas religioso-políticas desde las que se establecían las directrices para el gobierno de Hispania. Además, se encontraban los concilios provinciales en los que se manifestaba a escala local su fusión de intereses. En la estructura territorial se vio reforzada la figura de los obispos metropolitanos, quienes ocupaban las sedes de las capitales de las provincias, entre los que acabó por sobresalir el de la sede regia de Toledo. Al mismo tiempo, la emergencia de las comunidades monásticas durante los siglos V y VI adquirió el nivel de auténtica efervescencia en el siglo VII, periodo en el que se redactaron reglas monásticas en territorio hispano.

Entre los representantes destacados de la iglesia en el reino hispano-visigodo destacó con claridad la del obispo metropolitano Isidoro de Sevilla, quien, gracias a su fértil producción literaria, se convirtió no sólo en una referencia durante el siglo VII, hasta el punto de hablarse de “renacimiento isidoriano”, sino también en una figura que extendió su influencia a la Francia carolingia e incluso al resto del Medievo.

Bibliografía recomendada:

  • Chavarría Arnau, A. (coord.), Cambio de era. Córdoba y el Mediterráneo cristiano, [catálogo de exposición], Ayuntamiento de Córdoba: Córdoba, 2022.
  • Codoñer Merino, C. (coord.), La Hispania visigótica y mozárabe: dos épocas en su literatura, Ediciones Universidad de Salamanca: Salamanca, 2010.
  • Díaz Martínez, P. C., Formas económicas y sociales en el monacato visigodo, Ediciones Universidad de Salamanca: Salamanca, 1987.
  • Fontaine, J., Isidoro de Sevilla. Génesis y originalidad de la cultura hispánica en tiempos de los visigodos, Ediciones Encuentro: Madrid, 2002.
  • Orlandis, J., La iglesia en la España visigótica y medieval, Ediciones Universidad de Navarra: Pamplona, 1976.
  • García-Villoslada, R. (dir.), Historia de la Iglesia en España, Vol. 1. “La Iglesia en la España romana y visigoda (siglos I-VIII)”, Editorial Católica: Madrid, 1979.

La ciudad en la Hispania visigoda

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Imagen de la Crónica albeldense (Chronicon Albeldense o Codex Conciliorum Albeldensis seu Vigilanus), manuscrito anónimo redactado en latín y finalizado en el 883.

Tradicionalmente se definía a la época visigoda como un periodo de crisis y práctica desaparición de la vida urbana en el paisaje peninsular. Sin embargo, la investigación realizada en los últimos treinta años refleja cómo la Hispania visigoda fue un territorio de ciudades.

Muchas de ellas se habían originado en la época romana, pero como resultado del colapso del sistema imperial en el siglo V, experimentaron una metamorfosis que desembocó, en la segunda mitad del siglo VI, en la consolidación de un nuevo modelo de ciudad que caracterizó a la época visigoda. Con este aparecieron y se consolidaron nuevos espacios de poder, eclesiásticos y civiles, impulsados por la Iglesia y el Estado, que determinaron una nueva imagen de la ciudad. Iglesias, basílicas, baptisterios, residencias episcopales, edificios civiles y administrativos, palacios de la monarquía y de la aristocracia, murallas, edificios con espacios comerciales y artesanos, almacenes, puertos, viviendas de diversos tipos, etc. Espacios todos ellos que reflejan la cotidianeidad de campesinos, artesanos, comerciantes, obispos y eclesiásticos, élites y aristócratas. Ciudades vinculadas a sus territorios y a sus actividades productivas, comerciales, políticas y religiosas y que en su totalidad configuraron un urbanismo variado, heterogéneo y desigual, en función del grado de riqueza y poder que ostentaron.

Un modelo de ciudad que, tal y como transmite la investigación, reflejó en su ordenación urbanística el proceso de transformaciones que definieron a la sociedad del periodo visigodo en Hispania.

Bibliografía recomendada:

  • García, A., Izquierdo Benito, R., Olmo Enciso, L. y Peris Sánchez, D. (eds.), Espacios urbanos en el occidente mediterráneo (s. VI–VIII), Toletum: Toledo, 2010.
  • Gutiérrez Lloret, S., “Repensando la ciudad altomedieval desde la arqueología”, en Flocel Sabaté y Jesús Brufal (eds.), La Ciutat Medieval i ArqueologiaVI Curs Internacional d´Arqueología Medieval, Pagès editors: Lleida, 2014, pp. 17‐41.
  • Olmo Enciso, L. (ed.), Recópolis y la ciudad en la época visigoda, Zona Arqueológica. Museo Arqueológico Regional: Madrid, 2008.
  • Panzram, S. y Pachá, P. (eds), The Visigothic Kingdom. The Negotiation of Power in Post-Roman Iberia, Amsterdam University Press: Amsterdam, 2020.
  • Sánchez Ramos, I. y Mateos Cruz, I. (eds.), Territorio, topografía y arquitectura de poder durante la Antigüedad Tardía, Mytra-Instituto de Arqueología de Mérida: Mérida, 2018.

El funcionamiento del reino visigodo y su final

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Batalla de Guadalete (711)

La conferencia es, en cierto modo, una continuación de la primera charla del ciclo y una suerte de balance del mismo. Como punto de partida, arrancaremos desde las claves de la consolidación del reino en el siglo VI, avanzando en el proceso de conversión religiosa del regnum Gothorum desde el arrianismo hasta el catolicismo. Las contradicciones y los conflictos de un proceso que distó de ser lineal, que presenta múltiples caras en función de las fuentes a las que atendamos, permitirán valorar al público la riqueza de matices de la época visigoda en Hispania. Se explicarán las bases fundamentales del funcionamiento del reino godo hispano y su final, y se ofrecerá, en última instancia, un balance de los aspectos más enjundiosos de la historia del reino visigodo de Hispania, a modo de balance del ciclo.

Bibliografía recomendada:

  • Arce, J., Esperando a los árabes. Los visigodos en Hispania (507-711), Marcial Pons: Madrid, 2017.
  • Castellanos, S., Los godos y la cruz. Recaredo y la unidad de Spania, Alianza Editorial: Madrid, 2007.
  • —–, Los visigodos, Síntesis: Madrid, 2018.
  • Díaz Martínez, P. C. Martínez Maza, C. y Sanz Huesma, F. J., Hispania tardoantigua y visigoda, Istmo: Madrid, 2007.
  • García Moreno, L. A., Historia de España visigoda, Cátedra: Madrid, 1989.
  • González Salinero, R., Introducción a la Hispania Visigoda, UNED: Madrid, 2017.